¿Crees en la Reencarnación?, aclara todas tus dudas aquí

La Reencarnación es una creencia que tienen muchas culturas, la cual consiste en la desaparición física de una persona, cuando muere toda su esencia, su alma, su energía, nace en otro cuerpo, y este proceso ocurre en varias ocasiones, hasta que haya conciliado sus karmas, en este artículo te hablaremos de ello.

Reencarnación

¿Qué es la Reencarnación?

La reencarnación es la creencia de que las personas después de morir, nacen en otro cuerpo manteniendo su alma o espíritu, es decir, nace en otra forma física después de morir. Esta creencia se agrupa de manera popular y adquiere muchos diversos términos:

  • Metempsicosis, proviene del término griego meta que significa después, sucesivo y psyche que significa espíritu, alma.
  • Transmigración que significa migrar a través del alma.
  • Reencarnación que significa volver a encarnar.
  • Renacimiento que significa volver a nacer.

Todos estos términos apuntan a que el alma o espíritu viaja después de la muerte y aparece en otro cuerpo cuando nace nuevamente, con la finalidad de seguir aprendiendo todas las lecciones que la vida le otorgue; también se apunta a la existencia de un universo paralelo donde el alma o espíritu eligen reencarnar, hasta lograr la elevación del estado de conciencia, que se alcanza por medio de experiencias vividas, que le asentirán a seguir evolucionando. El mismo fenómeno de reencarnación, pero sin la creencia en un alma o espíritu, se puede entender como:

  • Metensomatosis: proviene de meta, que significa después, sucesivo y soma, que proviene del cuerpo.
  • Palingenesia o palingénesis: resulta de palin, que significa de nuevo y génesis, que se entiende como nacer/principio.

Casi toda la humanidad tiene esta creencia de la reencarnación desde la época de la antigüedad, pero los que más usan esta teoría son las religiones orientales como el hinduismo, el budismo y el taoísmo, las religiones africanas y tribales de América y Oceanía también suelen tener estas mismas creencias.

Sin embargo, las religiones judeocristianas como el cristianismo, judaísmo e islamismo consideran que la creencia de que una persona muera y  vuelve a vivir o aparecer con otro cuerpo, con una personalidad totalmente más evolucionada, es una herejía, pero más allá de todas estas posturas la creencia de la reencarnación sigue subsistiendo.

Reencarnación

Religiones y tradiciones Orientales

Existen unas religiones que le suelen llamar dhármicas, estas se originaron en el hinduismo y aseveran que la reencarnación existe, la cual se llama ciclo sin fin o rueda del karma. Ellas buscan que se tenga buenas acciones suficientes para que exista la liberación o final del ciclo.

En China y en Japón, también incorporan la reencarnación en las religiones tradicionales de sus países y veneran sus ancestros, como lo hace Japón a través del shinto, la cual influye notoriamente en su contemplación popular, en su cultura y el folclore de ambos países.

Hinduismo

En la mitología de la religión brahmánica, tienen la certeza que cuando ocurre la muerte del cuerpo, el alma o espíritu deja el cuerpo que ya se deterioró y la arrastran los Yamadūta, que son los mensajeros que asisten al Dios Lama, que es el que juzga el karma de absolutamente todas las almas que se encuentran el universo.

Todo dependía de acciones buenas o malas, el alma reencarna en una vida superior, intermedia o inferior. Incluyendo algunos estados de existencias,  bien sea celestiales a infernales, y la vida humana sería un estado intermedio.

A este continuo proceso se le denomina Samsara o mejor conocido como vagabundeo, y esta terminología procede de verbo sánscrito samsrí, que significa fluir juntos deambular. En cambio las culturas orientales cuando hacen referencia al deambular, para ellos es codicia, provisión de bienes, también le dicen que es matar el tiempo, que es una vida que no tiene ningún sentido.

Todas las almas hacen este viaje, que incluyen a los dioses denominados devas, hasta los insectos. El sentido del trayecto de un alma que se encuentra dentro de este universo lo puntualizan sus acciones, sus actos. El hinduismo afirma que el estado como renace el alma se determina por esas buenas o malas acciones y a esto lo denominan karma, según lo que hagan en esas anteriores reencarnaciones.

Reencarnación

Es por ello que las almas que siempre hicieron mal, van a reencarnar en cuerpos que son inferiores como los animales, insectos incluso, los árboles.  También puedes reencarnar en estados inferiores de vivencia infernal o vidas desdichadas. Este gran peso que nos infunde el karma puedes ser aliviado un poco practicando yoga, porque puedes aumentar tu conciencia, hasta niveles muy elevados, por supuesto según el grado de yoga que estés practicando.

También la práctica de tus buenas acciones, como la generosidad, mantener la calma y la alegría interna, y hacer el bien aunque nos traten mal. Privarte de todas las cosas que vayan a entorpecer tu crecimiento de tu alma, o que incluso están obstaculizando la comunicación con los seres que son superiores, así que sé agradecido y generoso.

Este pensamiento religioso hinduista, junto a la creencia de la transmigración surge como doctrina en sus textos religiosos indios, que les llaman Upanishad, el cual reemplazó a los antiguos textos filosóficos llamado Vedas, hecho ocurrido entre 1500 7 600 años antes de Cristo. Y los Upanishad, los escribieron entre 500 años antes de Cristo y el 1600 después de Cristo.

Es por esto que la liberación de la reencarnación en el hinduismo o samara ocurre luego de conseguir expiar o superar el peso del karma, es decir, todas tus acciones, tanto buenas, como malas de todos tus actos. Este proceso continuará ocurriendo hasta que el alma individual o atman, consiga la evolución y llegue alcanzar el Brahmá, que fue el que hizo al universo y el que te libera de la desgracia de seguir reencarnando.

Como se explicó anteriormente, esto pudiera aliviar practicando yoga,  y si esto ocurriera después de la muerte, se sale del universo material y unifica con la luz divina, es decir, el brillo que proviene del Brahman, junto a la creencia de esa alma individual o atman. Si te está gustando este artículo, puede que te interese: Dioses del Budismo

Reencarnación

Jainismo

El jainismo es una religión que llegó después del hinduismo y surge al mismo tiempo que el budismo. En esta religión las almas van aglomerando los frutos de sus buenas o malas acciones por medio de todo lo que hagan en sus vidas pasadas.

Incluso si el jainista acumula, mucho karma o buen karma,  es posible que su alma reencarne en un ente semi-divino, sin embargo, los practicantes de esta creencia, lo que desean es una liberación absoluta.

Sijismo

En esta religión monoteísta la reencarnación es una creencia que está englobada con el hinduismo. Los sijes tienen la creencia que el alma debe pasar de un cuerpo a otro para evolucionar y esto sucede cuando el alma es purificada tras realizar buenas acciones, y gracias a ello, el alma reencarna por siempre.

Lo que quiere decir que si las personas hacen buenas acciones como un gurmuja, conseguirá la salvación con Dios. Así que tienes que recitar el naam, es decir, el nombre de Dios para seguir ese camino del gurmat.

Reencarnación

Budismo

El budismo surge del hinduismo y se extendió por todos los países orientales, e hizo muchas reformas de su punto de vista hasta que se logró constituir una nueva religión.

Su visión de la reencarnación es diferente, porque la afirma y la niega a la vez. Lo que niega es esa entidad que puede reencarnar, es decir, que ni alma, ni mente, ni espíritu pueden reencarnar. Y afirma diciendo que una persona aparece según las acciones que esta haga, es decir, la reencarnación estaría más cerca del renacimiento que de la transmigración.

Los budistas tienen mucha creencia que por medio del nirvana, se puede conseguir el cese del renacimiento. Ahora bien, dentro del budismo también existe la tradición tibetana, que utiliza muy a menudo la reencarnación, pero la tradición zen, la desconoce en buena medida.

En la tradición tibetana enseña que debe pasarse por el bardo, que es un estado de transición seguida de la muerte y esta tiene un tiempo de 49 días, lo cual está escrito en el Libro tibetano de los muertos.

Reencarnación

“El budismo, puede diferenciarse del cristianismo y de las otras religiones occidentales,  ya que estas no han pensado en que exista la noción de un alma inmortal o un renacimiento.  En el Milinda-pañja, el rey se hace muchas preguntas, y el sabio que enseña al rey hace un planteamiento sobre si en realidad existe una prolongación entre los individuos y el Yo soy tú y tú eres yo, así que para él no existe una transmigración. Para comprender esto se tendría que conocer el tema de tiempo y la eternidad.

El Milinda-pañja  hace una demostración de la paradoja con el análogo de una antorcha que enciende a otra:

“Ni la candela ni la vela tienen parecido, y sin embargo una debe su existencia a la otra”.

Es por eso que el budismo plantea el nirvana para cesar la rueda de los nacimientos e incluso la muerte. Y la escuela mahāyāna señala que esos ciclos culminan después que todos los seres vivos consigan la iluminación. Así que la reencarnación seria el cambio en el transcurso de una misma vida, es decir, que el Yo evoluciona.

Así como el niño muere para darle paso al adolescente, con otros temores y deseos, por lo tanto la reencarnación es el cambio apariencias, de identidades, de verdades y cambio de personalidad. Y todas estas cosas la obtienes en una misma vida.

Así que no existe la reencarnación después de la muerte física, si no que en el transcurrir de una misma vida uno muere un poco y renace también. De esta manera se vive en el presente, sin depender del tiempo ni de lo externo.

Reencarnación

Shinto

El shinto se identificó como religión después que llegó el budismo a Japón, es por ello que sus creencias fueron influidas por estas, así que se fusionaron y es por ello, que hay una mezcla de chamanismo y animismo.

Ya tenían los conocimientos de la reencarnación y que de cierta manera, estos espíritus o almas se relacionan con los seres vivos. Aun así el shinto no tiene idea de cómo funciona la salvación, es por ello que los japoneses suelen acudir con este tema al budismo para que los orienten. Esta religión del país de Japón, transforma parte de sus elementos míticos a los cuales llama karmi, que suelen ser los que reencarnan con múltiples misiones.

Taoísmo

Para los taoístas, el tao es un principio superior que empapa todo el universo y es por ello que su naturaleza es eterna, perpetua. Es por ello que la reencarnación existe porque todo lo que tiene vida fluye por el tao. El taoísta no le interesó exterminar esta teoría de la reencarnación, más bien continúa el camino del tao, que finaliza cuando te vuelves uno con ello, para lograr así la inmortalidad.

Reencarnación

Religiones y tradiciones de Occidente

Cuando escuchamos la palabra “reencarnación”, regularmente la relacionamos con ideas que son originarios del mundo oriental, con su específico misticismo que datan de muchos años de antigüedad. Aun así Occidente no es extraño a estas creencias.

Filosofía griega clásica

En esta historia se describe a Diógenes Laercio, en el cual Pitágoras reconoce un amigo que murió, pero reencarnó en el cuerpo de un perro que lo había golpeado:

“Pitágoras tenía la creencia de la transmigración de las almas, y pensaba cuando la carne se descomponía  como algo detestable, expresando que las almas de todos los seres vivos saltaban posteriormente de la muerte a otros seres vivos. Y en manifestaba que sus recuerdos cuando estuvo en Troya en los tiempos de Euforbo, hijo de Panthus, que Menelao fue el que lo asesinó.”

Platón fue el primer exponente de la reencarnación en los helenos, del cual se ha reseñado en la obra de Fedro, hace la descripción de cómo el alma de un humano, según la verdad que haya descubierto, nacerá en un tipo de cuerpo o en otro. Esto se debe a que las almas deben ir en búsqueda de la perfección. En La República explica cómo un fabuloso guerrero Er muere en batalla, pero regresa después de diez días, donde llega apreciar las almas de todos los hombres, haciendo espera para volver a renacer.

Reencarnación

Los celtas

Para poder entender el pensamiento de esta cultura europea, hay que resaltar lo subrayado por Alejandro Polyhistor en el siglo I antes de Cristo, el cual comentó lo siguiente:

“La doctrina pitagórica prevalece entre los Galos, instruyendo que las almas de los hombres son inmortales, y que tras un determinado número de años vuelven a entrar en otro cuerpo”.

El general y político romano Julio César, reconoció que los sacerdotes de la Galia, Bretaña e Irlanda, asumen a la transmigración como una de sus métodos principales:

“Esméranse sobre todo en convencer la inmortalidad de las almas y su traslado de unos cuerpos a otros, cuya afirmación califican ser enorme aliciente para el valor, colocando separadamente el temor de la muerte”.

Reencarnación

Judaísmo

El judaísmo así como el cristianismo, no admiten esta doctrina oficialmente y a pesar que está reseñado dentro de la cábala. En el Zohar puede leerse, lo siguiente:

“Todas las almas están sujetas al traslado, y los hombres que no saben el camino del Señor, que sean consagrados; ellos desconocen que son traídos al frente de un tribunal, cuando entran en este mundo como cuando salen de él. Son ignorantes de los muchos traslados y ensayos ocultos que han de pasar”.

Reencarnación

Cristianismo

El cristianismo impugna la reencarnación de forma unánime, porque piensan que esta es una doctrina que contradice la biblia, pero aun así creen en la resurrección.

Pero algunas corrientes cristianas como los espiritistas, creen en la reencarnación,  y de hecho la han aceptado, además tiene la convicción que esta doctrina se puede verificar en las sagradas escrituras de la biblia, incluyendo en la tradición cristiana primitiva.

Cristianismo antiguo

La mayoría del gnosticismo, no todos, aceptaron esta doctrina de la reencarnación, porque se trataba de una creencia muy amplia dentro del texto cultural esa época. De hecho hubo padres de la iglesia que llegaron a discutir el tema en sus artículos, rechazando rotundamente, entre ellos está Ireneo de Lyon, donde profundizó el tema en ocho capítulos de su escrito “Sobre el alma”, sus orígenes, destacándose la ambigüedad de lo que plasmó, donde se puede percibir una aceptación, pero a la vez un rechazo del mismo.

Hermetismo

Fundamentalmente la doctrina del alma en el hermetismo piensan que el alma es el recipiente donde se vierten todos los errores de los hombres y cuando entran en el cuerpo se diluyen, la cual puede elevarse o ser castigada dependiendo del desacato e incluso el apego a las pasiones corporales.

Es por eso que las almas deben cruzar todos los elementos para poder purificarse poco a poco, reencarnando hasta conseguir el coro de los dioses, ya que este es la premiación de los que son piadosos y con Dios, son los que sirven a los demás. Pero las personas que no hagan esto vivirán en el sacrilegio, no podrán volver al cielo, y tendrán que sufrir la reencarnación en varios cuerpos. Si te está gustando este artículo, puede que te interese: Mantras para meditar

Investigación sobre la reencarnación

El escritor Ian Stevenson aseveró que después de investigar varios niños, estos recordaban una vida pasada. Este escritor estudió 2500 casos durante 40 años, fue así que logró publicar doce libros incluyendo Twenty Cases Suggestive of Reincarnation, traducido en español como Veinte casos que hacen pensar en la reencarnación y Where Reincarnation and Biology Intersect. Stevenson fundamenta sistemáticamente todas las declaraciones de cada uno de los niños y luego lograba conseguir la identidad de esa persona que falleció, con los datos que había aportado.

Al verificar todo los datos de la vida de la persona que falleció, estos concordaban con los recuerdos que habían sido suministrados por el niño. Otro detalle que consiguió en sus averiguaciones fueron marcas y defectos de nacimiento, que concordaban con las heridas y cicatrices de la persona fallecida, las cuales estaban debidamente certificadas por su historial clínico, también halló fotografías de las autopsias, que están reseñadas en su libro Reincarnation and Biology.

Stevenson se dedicó a conseguir pruebas que no pudiesen refutar, dando las debidas explicaciones en sus informes eliminaban cada una que fuera normal para poder evidenciar cada uno de los recuerdos de los niños, pero la gran mayoría de sus casos de reencarnación que este escritor reseño fueron originadas en sociedades orientales, donde predomina este concepto dentro de su cultura.

Cuando surgieron las críticas, publicó un libro sobre distintos casos en occidente. Donde incluye a otros escritores e investigadores en la materia, donde reseña a Jim B. Tucker, Brian Weiss y Raymond Moody.

Pero también surgieron algunos escépticos como Paul Edwards, que analizó algunos de estos relatos, los cuales denominó anecdóticos, y fue aquí que los escépticos afirmaron que las evidencias de la reencarnación eran originadas del pensamiento selectivo y de los recuerdos falsos, que a veces surgen de las creencias y de los miedos, por esa razón no pueden ser aceptadas como evidencia empírica.

Carl Sagan hace referencia de los casos de las investigaciones de Stevenson, en su libro El mundo y sus demonios (The Demon-Haunted World), el cual pone como un ejemplo de datos empíricos, que colocó cuidadosamente recogidos, sin embargo, catalogó como tacaño, esta explicación de la reencarnación en estos relatos.

Una impugnación a estas afirmaciones de la reencarnación es que la gran mayoría de las personas no poseen recuerdos de sus vidas pasadas y que no existe ningún mecanismo que permita que la personalidad sobreviva a la muerte después de haber viajado a otro cuerpo y Stevenson como investigador, reconoce esas limitaciones.

Tertuliano también hace una objeción de la reencarnación y esto se debe a la inconsistencia que hay con el crecimiento paulatino que hay en la población. Este razonamiento ha sido impugnado actualmente, porque hay una compatibilidad entre el crecimiento de la población humana con esta hipótesis de la reencarnación. En Argentina también surgieron muchos grupos que se denominaban “talleres de investigación sobre vidas pasadas”, donde en el 2017 hicieron unas publicaciones de sus trabajos.

Cultura popular occidental

En el transcurso del siglo XX, las culturas de Occidente han sido muy flexible en cuanto este tema, probablemente por la gran diversidad de  sus gustos y sus creencias.

Por otro lado, la situación que vivía algunos europeos y estadounidenses, por el caos económico que se estaba viviendo en esa época, más los problemas políticos fueron afectando proporcionalmente sus pensamientos e ideas en cuanto a la vida y de esta manera, surgieron muchas preguntas sobre el sufrimiento y su existencia.

Fue muy propicio para la nobleza estadounidense y europea impedir algunos pensamientos religiosos que se estaban surgiendo en ese momento, sobre todo los jóvenes que estaban siendo influenciados por esta corriente religiosa y debido a ello, se buscó un consenso.

De esta forma la reencarnación se volteó y empezó a abrirse la explicación de todas las injusticias sociales, las cuales eran el resultado de una sola explicación científica y era lo que conocemos como el karma.

Tanto el Reino Unido y en los Estados Unidos tenían muchas sectas orientales que hacían mucho hincapié para neutralizar la política y sobre todo dando una explicación de todos los hechos funestos de la vida social y personal, buscando una verdad que debía de encontrarse en uno mismo, con la finalidad de trascender a una mejor vida.

De esta manera también surge la reencarnación entre los aborígenes de los Estados Unidos, donde sus creencias está que cada hombre recorre por el camino rojo o el camino negro y cuando morimos se hace un largo viaje, el cual termina en un primer sendero que es dejar de nacer y morir para poder retirarse en el centro de todas la cosas.

Es por ello que las personas que han vivido una vida llena de odios, perversidades, egoísmos tienen que pagar de alguna manera, ya que tienen que  volver a nacer para que paguen por todo lo que una vez hicieron en su vida pasada.

Pensadores modernos

Existen muchos pensadores modernos que no están de acuerdo con la reencarnación, entre ellos está René Guenón y en su libro “El error espiritista”, señala que esta doctrina es occidental y que en absoluto no tiene nada que ver con las doctrinas orientales como la metamorfosis o el paso de las almas:

“La reencarnación es una pensamiento referente al espiritismo kardecista que ha sido acogida por otros planteles neoespiritualistas”.

En Francia, unos de los principales espiritistas, como fue Piérart y Anatole Barthe, los cuales han dicho que el espiritismo ha hecho de la reencarnación una creencia. La cual fue tomada por primera vez, por el teosofismo y después siguió sus pasos el ocultismo papusiano y continúo su auge por otras escuelas.

Algunas personas piensan que esta representación es una quimera moderna que proviene de las culturas occidentales, otros lo ven como una concepción social, para algunos socialistas franceses que vivieron la mitad del siglo XIX, esta idea representaba una explicación de la desigualdad de las condiciones sociales. Mientras que los espiritistas mantienen su postura y han querido difundir la explicación a todas las personas que tengan desigualdades intelectuales como físicas. Y el orientalista hindú Ananda Coomaraswamy asevera en su libro El Vedanta” y la tradición occidental:

“Yo no digo que una creencia en la reencarnación no haya sido mantenida nunca en la India. Digo que una creencia tal solo puede haber resultado de una mala interpretación popular del lenguaje simbólico de los textos; y que la creencia de los eruditos y de los teosofistas modernos es el resultado de una interpretación de los textos igualmente simplista y desinformada”.

El ser mezclado se desbarata en el cosmos; no hay nada que pueda perpetuarse como una consciencia del ser. Los elementos de la forma psicofísica se descomponen y pasan a otros como una herencia. Esto es, un proceso que ha estado ocurriendo en todo lo largo  de la vida, y que además se propaga esta práctica hindú como es el caso de la renacimiento del padre hacia un hijo.

Es así como él vive con sus hijos y nietos, directos e indirectos. Esta doctrina india sobre la reencarnación, es igual a la doctrina griega que le denomina  metasomatosis, esta es una doctrina cristiana que surgió  anteriormente  cuando Adán existió, de aquí se origina esa transmisión de los caracteres psicofísicos y que otros denominan nuestra herencia por el pecado original, que en metafísica la pusieron nuestra herencia por la ignorancia, y que el filósofo describe como la capacidad congénita para conocer en términos de sujeto y objeto.

La reencarnación es una corriente que significa que las almas individuales retornan a otros cuerpos aquí en este mundo. Esta ni es una doctrina dogmática india, es simplemente una creencia popular. O como dice el Dr. B. C. Law:

No hay que decir que el practicante rechaza la noción de que un ego pase de una incorporación a otra”.

Nueve evidencias físicas de la reencarnación

Aparte de la reencarnación, algunas religiones han hecho mención de algunos casos donde pueden evidenciarse que en efecto el alma puede pasar de un cuerpo a otro cuerpo nuevo.

Lo siguiente, son algunos relatos que quizás necesiten de una investigación científica, pero a pesar de ello pudiera suscitarse algunas dudas hasta para los más escépticos.

Antojos

En algunos sitios de Asia, después que una persona fallece, los familiares lo marcan en un sitio de su cuerpo, usualmente lo hacen con hollín, con la finalidad de que su alma vuelva a reencarnar en la misma familia. Esta cultura tiene la creencia que esta marca cuando nace un bebé se transforma en una mancha de nacimiento

The Journal of Scientific Exploration ha hecho mención de muchos casos de bebés que nacieron con manchas que tienen mucha similitud a las marcas que dejaron sobre un familiar fallecido, entre estos hallazgos está el caso del bebé birmano, que llamó a su abuela como su difunto marido solía llamarla, de una forma muy característica.

Bebé nacido con balazos

Ian Stevenson, un profesor de Psiquiatría de la Universidad de Virginia, se enfocó en el estudio de algunos defectos que los niños tenían cuando nacían y que no tenían una causa aparente.

Uno de los casos reseñados fue el de un niño turco, que aparentemente tenía rastros o huellas de la vida de un hombre que habían asesinado con una escopeta, con un tiro en la región derecha de su cráneo. El niño nació con la oreja de ese lado muy deformada y su cara del lado derecho estaba muy rezagada, estos desperfectos se registran uno de cada 6.000 niños y uno de cada 3.500 niños individualmente.

Paciente que ‘mató’ a su hijo y ‘se casó’ con él

Brian Weiss, un psiquiatra de Miami, escribió en su libro un caso de una paciente que llamada Diane, la cual sometieron a hipnosis y se acordó que fue un joven colona norteamericana en el tiempo del conflicto que se suscitó con los indígenas. Narró que ella se escondía junto a su bebé del acecho de los indígenas, fue así que sin querer ahogó a su hijo, tratando de callar el llanto para que no los descubrieran.

Pasaron muchos meses después que le hicieran la hipnosis a Diane, que trabajaba de enfermera en ese hospital y se enamoró de un paciente que atendía y tenía la misma marca en forma de media luna, que su bebé tenía en la vida pasada. El doctor Weiss afirma que tiene conocimiento  de muchas personas que sufren de asma y que tienen algunos recuerdos de que se ahogaron en sus vidas pasadas. Si te está gustando este artículo, puede que te interese: El Hombre y la Naturaleza

Reencarnado y con la misma escritura

Taranjit Singh es un niño hindú, cuando cumplió dos años de edad solía decir que su nombre original era Satnam Singh, además había nacido en un pueblo que quedaba a unos  kilómetros de su casa. Por otro lado, narró que fue un estudiante que cursaba el noveno curso, y que murió a causa de un accidente de tránsito, y al momento de morir tenía  30 rupias en su cartera, y sus libros resultaron manchados con su sangre.

Cuando su padre Ranjit escuchó todas estas fantásticas historias, investigó si en efecto en ese pueblo existía un joven con el nombre Satnam Singh, en la investigación le dijeron que todo era cierto, incluso el joven murió porque un motorizado lo atropelló.

Ranjit fue en búsqueda de la familia, los cuales le confirmaron todos los detalles que su hijo Taranjit mencionó, reconociendo efectivamente en unas foto familiar a Satnam. Así que el niño lo sometieron ante un experto forense de escritura llamado Vikram Raj Chauhan, el cual hizo una comparación de las notas del cuaderno del joven fallecido con las de niño y en ellas había muchas semejanzas.

Nacida hablando sueco

El profesor Stevenson realizó unos estudios a una mujer estadounidense de 37 años de edad, que después de someterla a una regresión parapsicológica empezó hablar sueco.

En esta regresión, la mujer afirmó que fue ciudadano sueco y que se llamaba Jensen Jacoby. Su léxico tenía alrededor de 100 palabras, y los expertos ratificaron que su acento era una mezcla entre sueco y noruego. Cuando entrevistaron a los familiares descartaron la posibilidad de que ella haya aprendido un idioma escandinavo.

Memorias de monasterios 

Un  psiquiatra californiano llamado Adrian Finkelstein relata en su libro, la historia de un niño llamado Robin Hull,el cual hablaba con su madre un idioma que no conocían. Así que un profesor de idiomas asiáticos lo identifica como un lenguaje que es usado en la región norteña del Tíbet.

Robin, que es un niño de preescolar narró que estudió hace muchos años en un monasterio y allí aprendió ese idioma. Es por ello que el profesor viajó al Tibet, donde ubico el monasterio que describió Robin en su historia. El cual  se encontraba en la cordillera de Kunlun.

Quemaduras de un soldado japonés 

Ian Stevenson realizó otra investigación a una niña llamada birmana, Ma Win Tar, que nació en el año 1962 y cuando tenía tres años de edad se identificó como un soldado japonés que capturaron los birmanos, el cual ataron de un árbol y fue quemado vivo.

Esta niña tenía defectos congénitos en sus dos manos, sus dedos medio y anular de su mano derecha estaban pegados, es decir, unidos al resto de su mano, también le faltaban varios de sus dedos y sus muñecas tenían marcas muy parecidas a una cuerda quemada.

Cicatrices de su hermano

Hay referencias que Kevin Christenson, falleció de cáncer en el año 1979. La fractura de una de su pierna ocasionó la metástasis y la quimioterapia se la hicieron por medio de un corte en su cuello, tenía un tumor que le ocasionó que su ojo izquierdo se saliera un poco y también un nódulo en su oreja derecha.

Después de doce años, su madre se había divorciado y se volvió a casar y tuvo un bebé que llamo Patrick, que se parecía muchísimo a su hermano fallecido, lo más asombroso es que poseía un signo muy similar al corte que le hicieron a Kevin.

También tenía un nódulo en el mismo lugar que su hermano y para sorprenderse más, Patrick tenía un problema con su ojo izquierdo, es decir, le diagnosticaron leucoma corneal. Y cuando el niño comenzó a caminar cojeaba, a pesar que no existían motivo para que caminara de esa forma.

De tal padre tal nieto

En el año 1992 le dispararon a John McConnell. Y su hija Doreen tuvo un hijo que llamó William, cuando el pequeño tenía cinco años, le diagnosticaron atrofia pulmonar, que es una malformación congénita de la válvula pulmonar que frena la sangre y pueda pasar por los pulmones para que se oxigene.

El niño se recuperó después de varias cirugías y tratamiento. Todo lo que el niño tenía era similar a lo que su abuelo tenía después de los disparos que recibió en la espalda y que le perforó el pulmón izquierdo por donde pasaba la arteria pulmonar de su corazón.

Y un día antes de irse al colegio William le dijo a su madre: “Cuando eras una niña y yo tu padre, te comportaste mal de vez en cuando, pero nunca te golpeaba”.

Si deseas conocer más sobre la Reencarnación, te recomendamos el video que aparece a continuación para complementar esta información:

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