Mitos Mayas, descubre los interesantes relatos de esta cultura

Los mitos mayas son quizás de los más interesantes de la historia mesoamericana. Era una cultura llena de leyendas y de mitos. Su principal característica, era estar muy influenciada por la magia y lo sobrenatural, y es por esto que se distingue dentro del resto. Sus historias están plasmadas en relatos que se narran de generación en generación. Sus mitos de alguna forma, son una fotografía de cómo eran sus vidas y sus experiencias en general.

mitos mayas

Mitos Mayas

Una gran cantidad de textos mayas fueron destruidos con la llegada de los conquistadores desde España, a pesar de esto, sobrevivieron sus mitos. De todos los mitos mayas se encuentran varias versiones, pues han sufrido cambios con el tiempo, ya que se transmitían de forma oral generación tras generación.

Incluso los documentados en manuscritos, durante la colonia, se veían afectadas por el punto de vista de los religiosos católicos. Estos aplicaron algunas licencias literarias y realizaban muchos cambios.

Los mitos mayas, fascinan, y permiten dar un vistazo a la vida, usos y costumbres de esta increíble cultura. A continuación, presentaremos algunos de los mitos más resaltantes. También te puede interesar, leyendas de Bolivia.

Los Aluxes

El mito de los Aluxes, es uno de los más populares y proviene de la península de Yucatán. Se dice que son unos seres diminutos, y que fueron creados con barro. Las personas los ocultaban para que las protegieran y por tal motivo, no era raro que generarán una estrechamente con la persona que los creaba. Apenas eran fabricados, mientras el barro se endurecía, le ofrecían regalos y oraciones para lograr de esta forma que cobrarán vida.

mitos mayas

Era de conocimiento popular que los aluxes le hacían travesuras a los extraños, ya que solo le eran fieles a su dueño o creador. Si la vivienda del dueño era vendida o cedida a otra familia, los aluxes aparecían para aterrorizar a los niños. La forma tradicional de aplacar a uno de ellos, por parte de los nuevos habitantes de la vivienda, es brindarles en ofrenda alimento, tabaco, maíz y miel.

En la actualidad, los descendientes de los mayas continúan creando aluxes, para su protección y la de su familia. Arqueólogos han encontrado estas estatuillas de arcilla originales de la época, en los cenotes Samula y Dzitnup, los cuales están muy cerca de Valladolid.

Aún hay muchos creyentes de los mitos mayas. Estas personas piensan, que los aluxes, son portadores de luz para la humanidad, le conceden un poder divino mayor que el tradicional. Ya no solamente son protectores, también son una especie de benefactores. Estos seres de arcilla, prácticamente son imposibles de ver, ya que son muy rápidos y livianos como el viento.

Los mayas, y todos los creyentes en sus tradiciones, creen que si consideran y le brindan respeto al alux, esta criatura los protegerá y cuidará de su propiedad.

Xtabay y la flor de Xtabentun.

Entre los mitos mayas, se cuenta la leyenda de Xtabay y la flor de Xtabentun. La historia gira en torno a un par de hermanas, sumamente bellas. De ambas, la gente tenía opiniones muy distintas, a una de ellas la conocían como la pecadora y a su hermana como la buena. Esa era la impresión general de las personas del pueblo donde vivían.

mitos mayas

La considerada pecadora, no fue deseada por nadie, pues se entregó al amor carnal. Pero realmente la amaban las personas con problemas de salud y los más débiles. La hermana buena sin embargo, era apreciada por la gente del pueblo.  Aun así, en su interior ella era muy severa, no era capaz de amar a ninguno de los que tenía alrededor.

Un día muere Xkeban, esta era la hermana con reputación de pecadora, sin embargo recibió visitas de todas partes, la gente venía a mostrar su respeto.  La tumba de Xkeban estaba cubierta de flores bellas y de muchos colores. Desde muy lejos se podía percibir un dulce aroma que llenaba el aire y reconfortaba al que lo percibía.

Luego falleció Utz-Colel, esta era la considerada hermana buena. Al momento en que ella falleció, de su cuerpo comenzó a emanar una pestilencia desagradable. Todas las flores de alrededor de su tumba murieron.

En donde se encuentra la tumba de Xkeban, se puede encontrar una flor muy particular conocida como Xtabentun.  Mientras que en la tumba de Utz-Colel, se puede hallar un cactus conocido como tzacam. El fallecimiento de Utz-Colel, fue muy dificultoso y ella en lugar de descansar en paz, decidió regresar de la eternidad para vengarse de las acciones bondadosas de su hermana.

Xtabay el espanto

Tratando de imitar el accionar de su hermana en vida, Utz-Colel conquista a los hombres ofreciendo amor mundano, aunque, una vez que los atrae los asesina.

Xtabay, se aparece con su cabellera larga y muy negra, con sus ropajes de color blanco. Para los que la ven les recuerda a las mujeres acuáticas. Se desplaza sin tocar el piso entre las afiladas púas de la ceiba. En este lugar peina su melena y aguarda a los borrachos y distraídos, que llegan dando bandazos en la oscuridad de la noche.

Ella utiliza sus encantos para realizar métodos curiosos de tortura, que suelen culminar con la muerte, enviándolos a las profundidades acuosas del inframundo. Aún en la actualidad, los hombres de prácticamente todo el pueblo de Yucatán, dicen haberse topado con la misteriosa mujer.  Xtabay suele ir tras ellos cuando sufren de delirios y visión borrosa.

Sac – Nicte y Canek

La fábula de Sac-nicte y Canek Sac – Nicte, representa a la Blanca Flor. Es oriunda de Mayapán, muy particular por la gran fuerza que tenían sus tres territorios que lograban convivir en paz: Uxmal, Chichen Itzá y Mayab. La palabra Canek, tiene como significado “serpiente negra”.

Es de los mitos mayas más únicos que hay, ya que cuenta una historia de amor. Habla de Sac – Nicte y Canek. Estos dos personajes eran hijos de los gobernantes, oriundos de Mayapán y formaban una poderosa alianza de paz entre Mayab Uxmal y Chichen Itza.

El llamado Canek era de corazón noble pero muy valiente, un gran príncipe. Al cumplir los 21 años de edad, lo eligieron para rey de Chichén Itzá. La mañana del día de su nombramiento, conoció a la princesa Sac – Nicte, y se prendó de ella, la cual apenas tenía 15 años de edad. Sin embargo, se enamoraron de inmediato.

Pero este enamoramiento no estaba destinado a ser fácil, ya que Sac – Nicte estaba prometida para contraer nupcias, con el joven Ulil, príncipe de Uxmal. Según los mitos mayas, había un joven guía de Sac – Nicte, este le comunicó a Canek que la princesa lo esperaría entre las flores verdes.  Además que sería forzoso pelear por ella.

En la fecha de la ceremonia de casamiento, mientras todos disfrutaban de la celebración de las nupcias. Canek se apareció con sus más hábiles guerreros, en un número de 60. Llegó al altar llamando a Itzalan a gritos y con la misma actitud de un lugar de batallas, para robar a Sac – Nicte del altar. Allí se encontraban los sacerdotes quemando incienso y entonando cánticos.

El final de Chichen Itzá

Canek, llegó al lugar con el signo Itzá en el pecho: “Inzalán” gritaban todos en el campo de batalla, y en ese momento, se llevó a su princesa frente a todos los presentes.

Entrando en furia, Ulil, declaró la guerra: Mayapán y Uxmal en contra de Itza. Los habitantes de Itza dejaron el pueblo, abandonando sus casas y sus lugares sagrados en Chichen Itzá. Esta migración la encabezaba el rey Canek, junto con su amada Sac – Nicte.

Cuando los guerreros de Uxmal y Mayapán llegaron y vieron el poblado totalmente solo y vacío, como muerto, entendieron que todo estaba perdido. Y gracias a este Mito Maya, fue como se explicó que el reinado de Mayapán llegó a su fin y cómo fue que Chichen Itzá había muerto, ya que sus habitantes la habían abandonado.

El enano en Uxmal

Este es quizás uno de los mitos mayas más conocidos. Cuenta la leyenda que en el poblado del Kabáh, en la antigua Maya, vivía una sabia anciana que desempeñaba el oficio de curandera, la cual nunca pudo tener hijos. Un día la anciana decidió ir al templo a orar, ella pidió al dios Chic Chan, deidad de la fecundidad, que le concediera tener un hijo.

La anciana iba al cenote todos los días. En una de esas idas ella observó algo diferente, era el huevo de una tortuga, mucho más grande que cualquiera que hubiera visto en toda su vida. La mujer sabía lo tomó y se lo llevó a su casa.

mitos mayas

Todos los días le hablaba, lo cuidaba y lo consentía.  Así pasaron los meses y la anciana seguía tratando con mucho cariño al huevo. Un día se encontró la cáscara del huevo rota, y de él salió un niño pequeñito, mucho más pequeño que cualquier niño que haya visto en su larga vida.

El niño era muy feo, pero su madre lo quería mucho, en otras palabras, le tenía un inmenso amor. Le puso por nombre Xayah uini ko. El niño era muy inteligente, más que cualquiera que la anciana hubiera conocido. Con tan sólo un año era capaz de hablar muy bien y caminaba. Pasaron los meses y la mujer podía notar que el niño no crecía, pero si le crecían la barba y el bigote, junto con la nariz. Para conocer más leyendas latinoamericanas sigue este enlace: leyendas del Paraguay.

La madre, que era una mujer sabia, volvió a acudir al dios Chic Chan. Esta deidad atendió el llamado de ella y le entregó un k’uum, que es una especie de instrumento y le dijo que debía cuidar con mucho celo el k’uum, pues la suerte de su hijo estaría ligada a este objeto.

La mujer lo escondió bajo un fogón. Xayah uini ko se moría de la curiosidad por saber qué había debajo del fogón que con tanto empeño cuidaba su madre. Un día fabricó una chiquihuitl (canasta) muy grande, de modo que cuando su madre se dirigiera al cenote se tardará mucho más tiempo en regresar.

Xayah uini ko, encontró el K’uum que su madre celosamente guardaba, el cual comenzó a tocar. El sonido del instrumento se fue haciendo cada vez más fuerte, a tal grado que su eco fue escuchado en todas las ciudades del maya, tanto las grandes como las pequeñas.

El ruido del tambor llegó hasta el Halvach Uinik, quien de inmediato recordó con terror las profecías, que decían que cuando alguien tocara un K’uum, y su sonido fuera escuchado en todas las ciudades, el que lo tocara sería el nuevo rey.

Halvach Uinik mandó a sus sirvientes en todas direcciones para que encontraran al responsable de haber tocado el k’uum. Pasados algunos días, llegaron ante el rey, con el enano y su anciana madre. El gobernante, al ver al enano, de inmediato supuso lo que significaría que semejante cosa, fuera nombrado como el nuevo Halvach Uinik.

Las tres pruebas

Como el rey no quería entregar su trono, y mucho menos a semejante enano, buscó la forma de deshacerse de él. Los sacerdotes, al tanto de la profecía, le aconsejaron que no lo hiciera, pues podía desatar la ira de los dioses. Entonces el rey tuvo una gran idea, el enano sería retado a varias pruebas con la finalidad de demostrar que sería mejor gobernante que él.

mitos mayas

Para el primer reto o prueba para el enano, se le solicitó que construyera un camino largo, perfectamente rectilíneo y muy blanco. Su sabia madre le aconsejó y le dijo, que siguiera sus instrucciones al pie de la letra y vería lo que pasaba. Ella había pedido consejo a los sabios astrales, y estos le habían indicado que tenían que  hacer.

El enano solicitó al gobernante que colocara la primera roca en el camino. El rey colocó la piedra que era muy pesada, con muchísimo esfuerzo, a su vez el enano colocó otra similar cuando le tocó su turno. Con la ayuda de la mágica influencia que poseía su madre, el enano logró terminar el Sac be’ muy fácilmente, de esta forma conectó los poblados de Uxmal y Kabah.

El rey enfureció contra el enano, y le dio la segunda prueba. En el transcurso de la noche de ese mismo día, debía edificar la casa más alta que jamás se hubiese visto en el lugar, más alta que cualquier otra. Además le advirtió que si no estaba lista al amanecer sería ejecutado. El enano regresó a su casa muy acongojado, por lo difícil del reto, pero su madre lo consoló y tranquilizó, y se acostó a dormir.

Al amanecer del día siguiente, el enano despertó acostado encima de la pirámide más alta e imponente del lugar. Era una edificación tan bella y alta, que el rey al verla enfureció aún más. Mandó a buscar al enano y le dio el tercer y último reto.

Lo envió a buscar diez cocoyoles, que son unas semillas grandes y muy duras. La prueba consistía en que cada uno rompería los cocoyoles, contra la cabeza del otro, hasta que alguno triunfará. La madre del enano frotó su cabeza con una tortilla de maíz, para protegerlo mágicamente de cualquier daño físico.

Al regresar donde el gobernante, el enano fue el primero en tomar turno con los cocoyoles. El rey le golpeó la cabeza con los diez cocoyoles sin hacerle daño. La protección mágica de su madre había surtido efecto. Temeroso, el rey trató de arrepentirse, pero como sus súbditos lo observaban no pudo.

El enano tomó el primer cocoyol y lo rompió contra la cabeza del rey, este lo resistió. Tomó el segundo cocoyol y volvió a romperlo contra la cabeza del gobernante, también lo resistió. Pero al tercer cocoyol la cabeza del monarca se rompió, saliendo mucha sangre de ella y él mismo cayó muerto al piso.

Así fue como el enano terminó siendo declarado vencedor de las tres pruebas, y proclamado Rey del lugar. Una vez se estableció como rey, mandó a edificar el conocido templo “la casa del gobernador”, y una casa para su anciana madre a la que puso por nombre “la casa de la madre anciana”.  Incluso en la actualidad las dos edificaciones se pueden ver en las ruinas mayas de Uxmal.

Algunos años después falleció la anciana. Los habitantes de la zona tienen la fuerte creencia que la madre del enano se sienta en la entrada de un túnel muy largo, que une al pueblo de Maní con el pueblo de Tho. Hay que recordar que en vida fue una mujer dotada de mucho poder. En este túnel permanece sentada sin distraerse de su tarea, que es vigilar una gran culebra que resguarda las aguas subterráneas y el inframundo.

Los Mitos Mayas sobre la Creación

De los mitos mayas este es el principal. Es un relato del principio, cuanto todo era tranquilidad, silencio y agua. No había tierra, vegetación, personas, luz, ni animales. Seis dioses, envueltos en plumas verdes y azules, reposaban en las aguas fundamentales: estos eran el formador, el creador, la serpiente emplumada y tepeu, junto con Xpiyacóc y Xmucané.

Todos ellos apoyaron al Corazón del Cielo, también conocido como Huracán, a generar el mundo como lo conocemos. La esencia de sus almas y sus dones milagrosos dieron a la Tierra su energía creadora. Ahora ella tenía un corazón y ellos le dieron el nombre de Corazón de la Tierra.

Para separar el cielo y la tierra, plantaron una ceiba, dando espacio a todo tipo de vida. Las raíces penetraron profundamente en los nueve niveles del inframundo, el tronco permaneció en la superficie de la tierra y las ramas alcanzaron trece niveles del supermundo. Las plantas fueron creadas más tarde para habitar el planeta. Y luego se crearon animales, aunque estos no hablaban y no podían realizar actos de adoración.

Por lo tanto, los dioses crearon personas a partir de arcilla. Pero estos primeros seres no tenían alma y no eran buenos “adoradores de su divinidad”. Los destruyeron en una gran inundación. Los dioses lo intentaron nuevamente y crearon personas hechas de madera. Pero estas personas de madera tampoco podían adorarlos, así que los destruyeron. Se dice que los que sobrevivieron se convirtieron en simios en los árboles.

Ahora existían el cielo y la tierra, pero no había ni un sol ni una luna. Un pájaro presumido y vanidoso, reclamó ser el Sol y la Luna. Pero esto no iba a ocurrir, ya que dos poderosos hermanos, Hunajpú e Ixbalanqué, derrotaron al ave, disparándole con unos dardos.

Los grandes hermanos fueron concebidos cuando, su madre Ixkik, habló con la cabeza decapitada de su padre, Hun Hunahpú, quien escupió en su mano desde un árbol de cacao. Hun Hunahpú murió a manos de los Señores de Xibalbá, el inframundo. Tiempo después, los hermanos se convirtieron en grandes jugadores de pelota y para devolverle la vida a su padre, retaron a los Señores del Inframundo a un juego en Xibalbá.

A los hermanos se les permitió jugar el juego de pelota, solamente después que habían sobrevivido pruebas peligrosas en el inframundo. Con gran destreza y astucia, ellos ganaron el juego y esto permitió a su progenitor regresar a la vida como el Dios del Maíz. Este renacimiento fue muy significativo para las deidades, ya que ellos vieron vida gloriosa en el maíz.

Los hermanos héroes salieron del Xibalbá y subieron nuevamente al mundo de los vivos. Aun así, continuaron su camino hacia el cielo y se convirtieron en el Sol y la Luna. Ahora que el Sol y la Luna estaban en el cielo e iluminaban la Tierra, las deidades crearon la última forma de seres humanos usando el maíz blanco y amarillo. No sólo existen los mitos mayas, sigue el siguiente enlace para conocer más, el alicanto.

Los dioses platicaron entre ellos, hablaron sobre qué elemento natural y cómo harían a la primera mujer y al primer hombre. Entonces tanto el maíz amarillo como el maíz blanco sirvieron para hacer sus músculos y piel. Aglutinaron el maíz y moldearon manos, brazos y ambas piernas de la persona. Solamente se usó el maíz amasado para formar la carne de los primeros progenitores, de esta forma se crearon los primeros cuatro humanos.

Por lo tanto, según esta leyenda se cuenta que los primeros hombres fueron fabricados y moldeados a partir de masa, no fueron procreados ni por mujer ni por hombre alguno. Fueron creados por encantamiento de Tepeu y Gucumatz. Como parecían hombre, pues hombres fueron.

Podían hablar, conversar, miraban y escuchaban, caminaron y tomaban cosas con sus manos. Se sabían hombres buenos y bellos y su figura fue masculina. A estos hombres creados se les dio como nombre: Balam – Quitzé; Balam – Acab; Mahucutah; Iqui – Balam.

Deja un comentario