Oración de la mañana para niños, para que inicien bien su día

Cuando se le enseña a los niños a recitar oraciones, le permitimos aprender a conversar con Dios desde su más tierna edad, es por esta razón que existe una oración de la mañana para niños, es una forma para que estén con el Señor desde que se despiertan por la mañana.

oración de la mañana para niños

Orar con los niños

El hábito de recitar una oración debe ser enseñado desde pequeños. Instruir a los infantes sobre cómo hacerlo no es complicado. Para los niños es muy fácil aprender a conversar con Dios. Ellos conversan con él sin ningún miedo, lo que realmente debemos enseñarles es lo importante del acto de orar, lo vital que será en sus vidas y en su desarrollo como personas buenasSi quieres aprender más sobre estos temas puedes leer oración a san Nicolás de Bari.

Hay que enseñarles que por medio de esta conversación su relación con el señor, será personal y familiar, que esta es la forma de conocerlo y hacer una amistad hermosa y duradera con él. Esta relación es la base para una vida de fe madura centrada en la confianza y en la dependencia de Dios. Es muy gratificante ver cómo la vida de oración de los chicos se va desarrollando.

En un principio, sus plegarias son normalmente una lista de solicitudes, pero con la práctica se verá un progreso al darse cuenta de que hay otras formas de orar más profunda que simplemente pedir cosas. Ellos aprenderán a pedir perdón y a perdonar y a agradecer y alabar al señor. Es por esto que al principio debemos enseñarles oraciones simples para que vayan entendiendo qué es lo que deben hacer, y cómo construir la plegaria.

Para iniciar el hábito de orar, en bueno instruir a los infantes a realizar una plegaria por la mañana. A los pequeños les gusta decir oraciones, sobre todo si estas tienen rima y ritmo. Cuando se le enseña a los hijos a orar es una excelente forma de presentarles a Jesucristo y reforzar su relación con Dios.

Cuando los niños se sientan cómodos orando, se darán cuenta que Dios está siempre con ellos y estará preparado para escuchar. Para que los niños vean la oración como algo normal y natural en sus vidas, se debe comenzar temprano a enseñar a los niños y deben ser animados a hacerlo cada vez con más frecuencia. Todos queremos que nuestros hijos sean adultos de fe y temerosos del señor, eso lo podemos lograr enseñandoles a orar.

En muchas familias se ha perdido el hábito de rezar juntos. Se ponen muchas justificaciones, entre ellas que los hijos son demasiado pequeños o que son muy grandes. Los padres son los responsables de enseñar a orar a los hijos, esto debe iniciar en el seno de la familia. Para fomentar en nuestros hijos la costumbre de la oración, en necesario que el niño vea rezar a sus padres.

Si ve a sus progenitores rezar sin apuros, guardando el debido recogimiento y respeto, por el acto de orar, cerrando los ojos, o poniéndose de rodillas, si lo ve desgranando las cuentas de un rosario, esta es la forma inicial en que el niño va captando el espíritu y la intención de la oración. Y aprenderá que es algo bueno, que eso indica que el señor está en su hogar, al ver a sus padres orando se despertará su sensibilidad religiosa.

Si acostumbramos a nuestros hijos a orar con nosotros ellos en algún punto, lograrán hacerlo por su cuenta. Se debe hacerlo partícipe del momento de orar, con formulaciones simples y fáciles para el infante, incluso se puede hacer algún canto sencillo que es la mejor forma de llegar a los niños. El niño ora como ve orar. Llegará un momento en el que el mismo podrá bendecir la mesa, iniciar una oración o leer el Evangelio.

oración de la mañana para niños

Esto debe volverse un acto natural. En todo momento hay que lograr que sea una experiencia grata para el niño, que no lo vea como una obligación, sino más bien como un acto cotidiano que hace toda la familia.

Oración de la mañana para niños

Si se quiere que los niños crezcan como buenos cristianos, debemos enseñarlos a orar desde pequeños, esto les formará el lazo necesario con Dios para que se puedan comunicar con él, lo ideal es que lo hagan en la mañana, cuando están descansados y llenos de energía.

Jesús, mi amigo Jesús que eres caritativo y  culto, te glorificaré cuando me despierte. Jesús, escucha esta mi ruego que te hago, atiende y resguarda a mi familia y amigos. Jesús, auxilia a mis ojos para ver todo lo piadoso que me obsequiaste.

Jesús, auxilia a mis oídos al oír, pide auxilio desde lejos y cerca. Jesús, auxilia a mis piernas a ir en la forma en que me guíes. Jesús, auxilia a mis brazos a hacer todas las cosas cariñosas, afables y auténticas. No consientas que los niños sufran. Jesús, óyeme te estoy hablando en este día en todo lo que hago y todo lo que digo. Amén.

Oración de la mañana corta

Cuando los niños son pequeños tienen períodos de concentración algo cortos, por eso es ideal que se inicien en la oración con plegarias no muy largas para que poco a poco se vayan sintiendo cómodos con esta actividad. Se debe tener presente que esto no debe ser un acto agobiante para el infante, sino que debe ser reconfortante. Si quieres aprender más sobre estos temas religiosos puedes leer parábolas de Jesús.

Señor, cuando abro mis ojos por la mañana y miro la luz, me doy cuenta que te lo debo a ti, levanto mis brazos y me pongo a orar. Sé que iniciaré mi día con alegría. Cuídame del pecado durante este día, y si muero antes de que culmine, salva mi alma y llévala con el hijo de Dios, tu hijo, y llévame con él para que me cobije y me guarde.

Oración al levantarse

Esta es una oración breve, pero hermosa y significativa, ideal para que los más pequeños la memoricen y la digan solos o acompañado en lo que se despierten en sus camas pueden realizar la oración de la mañana para niños.

El señor me pone a dormir, él me despierta por las mañanas, gracias a él tengo comida para comer. Cuando estoy llorando lo llamo, porque sé que está a mi lado, y si el día es difícil también está conmigo, y por eso en él confío. Él siempre está conmigo, Jesús vive, es así. Con mucho amor y amabilidad, él me sonríe. Su muerte me hizo libre, sé que nunca me dejarás solo. Amén.

Para desayunar

La forma de enseñar a los niños a dar las gracias, es comenzar con las cosas simples y cotidianas, y una de ellas es el alimento que consumimos por la mañana, es bueno que sepan que gracias al amor del padre no nos falta el alimento, o también pueden dar las gracias por un hermoso día que les permita jugar al aire libre, lo importante es que sepan agradecer las cosas buenas que el señor tiene para ellos a través de, por ejemplo, la oración de la mañana para niños.

Te agradezco Jesús, por todos los que vivimos en torno a de esta mesa, aquí para rogar, inicialmente, te agradecemos por el nuevo día. Para mis seres queridos y amigos, te agradecemos por los obsequios de dones que el cielo nos da, el agua de vida, y el pan de cada día. Gracias por las incontables bendiciones que nuestro Dios envía, Gracias, Jesús, por todos, para los grandes y los pequeños.

Gracias por los momentos alegres, gracias por estar conmigo cuando estoy triste, en los momentos buenos y en los malos, te damos las gracias y estoy feliz. Amén.

oración de la mañana para niños

Para protección

Con esta oración de la mañana para niños aprenderán que el Señor los protege en todo momento, y está allí para cuando están en peligro, o cuando alguien con malas intenciones se les acerque. Los niños también sienten temor en ciertas situaciones, si los enseñamos a orar adecuadamente encontrarán tranquilidad y serenidad en la oración, ya que se sentirán protegidos por un poder superior. Si quieres aprender más sobre estos temas, puedes leer ¿cuántos milagros hijo Jesús?

 Señor, excelso,  eres mi amparo y yo reposo en tu sombra. Tú solo eres mi zona de seguridad.  Confío en ti, mi señor. Sé que me salvarás  de cada engaño  y resguárdame de la falta de salud. Me cubrirás con plumas y me abrazaras con tus alas. Él me cuidará, sus promesas son mi escudo y me protege. No le tengo miedo a la noche o los peligros del día.

No le tengo miedo a la oscuridad o a ningún desastre que ocurra a la luz. No hay mal que me afecte,  no hay mal que el señor no conquiste él es mi refugio. No llegarán las pestes a mi casa porque Dios es mi refugio. Él envía a sus ángeles para protegerme donde sea que vaya. Ya que El Señor dice: “Rescataré a los que me aman”. “Protegeré a los que confían en mi nombre “. Cuando llamo, él responde. Él está conmigo en problemas.

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