Oración de Sanación, todo lo que debes conocer aquí

La oración de sanación es esa plegaria que nos permite solicitar la ayuda del señor cuando estamos enfermos. Y además cuando estamos muy agotados, con dolores de algún tipo, o cuando alguien cercano a nosotros se encuentra en estas circunstancias.

oración de sanación

¿Cuál es la oración de sanación?

La mejor forma de sentirse reconfortado es ponerse en las manos de Dios. En particular si nos encontramos con problemas de salud podemos pedirle para que nos alivie y cure. Una oración de sanación, es aquella en la que le pedimos nos conceda los medios para curar nuestra enfermedad o la de un ser querido. Deben ser específicamente elaboradas para este fin. Si quieres aprender más sobre estos temas puedes leer oración para el trabajo.

Debemos solicitar y agradecer los dones que se nos conceden, ya que él es todo poderoso. Se le debe pedir por nuestra salud o por la salud de la persona por la cual estamos recitando la plegaria. Esta es muy efectiva si se la recita con mucha fe y con verdadera devoción, se debe pedir por la salud del cuerpo y del alma.

Eterno Dios bendito, portador de infinita salud y piedad, en tu sabiduría dejaste la enseñanza de que tú eres quien da la salud. Me arrodillo ante tu presencia en mis instante de extenuación, porque, por causa de este mal ya no tengo energía, he sido víctima de la fragilidad de mi cuerpo. Ten piedad con todos los que se hallan con miedo, te pido la renovación de mi salud y la de ellos, danos fortaleza para sanar.

Ilumina a los profesionales de la salud para que sus tratamientos y sus medicinas sean elementos completamente sanadores, porque el médico principal en mi vida eres tú en ti confío para que ilumines a mis doctores, tengo fe en que me auxiliares para llevar este problema sin que se desborde la angustia. Manifiéstate con una bendición gloriosa de tu amor o otórgales la salud que su cuerpo exige. Amén.

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Oraciones para que cualquier persona sane

Se puede recitar una oración de sanación específica, según la enfermedad o mal que se necesite curar, esta es una forma muy efectiva para ser escuchados y que se nos cumpla la solicitud que con mucha fe hacemos.

Para la sanación de las heridas emocionales

Esta es una oración que se utiliza para encomendarnos al señor, para que nos proteja de los males del mundo, y que con su majestuosidad selle las heridas de nuestro corazón, que nos proteja de los sufrimientos y nos otorgue regocijo.

Amado Dios, te imploro que no dejes que la duda se instale en mi mente, en mi espíritu, en mi corazón y dentro de mí: sobre la presencia eterna de tu hijo a mi lado y de su gran poder para darme salud y paz interior.

Querido Dios, en este momento estoy aquí frente a tu presencia, en homenaje a tu amado hijo. Con tu santidad y espíritu, con tu luz que resplandece y ciega el mal, dale iluminación a mi penumbra, ilumina las heridas de mi interior, señor, revisa los rasguños de mi corazón y sáname.

Sáname, señor, de toda herida de las emociones que haya hecho sangrar a mi corazón, que haya dañado mis sentimientos, mis memorias, mi creatividad, mi espíritu, mi físico, todo lo que soy. Desátame, amado mío, para poder abrir mis alas y ponerme al servicio de ti con mis hermanos. Glorificado padre, en el nombre de tu hijo, Jesús, nuestro Salvador, por su sangre divina y por la Santa Cruz de crucifixión, por el poder del Espíritu Santo.

Por las santas úlceras de su humanidad, por las lesiones y golpes de sus miembros y costado. Yo te suplico, señor mío, que me des libertad y me cures de todo el dolor, desde el interior más recóndito de mi alma y mi corazón, hasta las raíces de mí ser. Amén.

Por una persona enferma

En muchas ocasiones el que se encuentra mal de salud en un familiar o un amigo cercano, en estos casos es necesario orar pidiendo por la salud de un tercero, de alguien que no somos nosotros mismos, en general hay que pedir por todos, pero en casos de salud se debe ser específico.

Amado y santo padre, Dios de la gloria, por ti imploramos, mi señor, en este momento acudimos ante ti con gran fervor, y con toda nuestra fe y devoción, esperando que tu amado Jesús, nos concedas tu bondad y tu presencia en nuestra casa. Creemos en ti por ser nuestro escudo protector, te rogamos y ponemos en tus manos la sanación de (decir el nombre).

Contéstame,  escucha mi clamor y mi sentida súplica, impón tus manos sobre él, sagrado señor, y entrégale la sanación, tú que eres el soberano de los soberanos, que eres muy fuerte y poderoso, todo lo logras, para ti no hay imposibles. Desborda sobre él tu misericordia, señor, señor Jesús, perdona sus pecados y extiende tu mano sanadora Cristo, reponer su salud, calmar sus penas, alivia sus angustias y dolencias.

Nos encontramos atados a ti, eterno Dios, pues sabemos de la gloria de tu gran amor y de tu infinita gracia. Querido Dios lo entregó al cuidado de tus manos sanador y milagroso. Oramos por ti con todo el amor que tenemos, suplicando tu amparo, bendito señor dale salud, brindale tu ayuda. Tú, que amas a los que sufren, a los más necesitados tú, que colocas tus ojos sobre los afligidos, atiende nuestras plegarias, escucha nuestras súplicas.

Nos encontramos a tu amparo tenemos apego contigo, amado y eterno Dios, pues sabemos de la maravilla y gran gloria de tu amor y de tu extensa bondad, tan grande que es infinita, amado Dios.

Oración de sanación interior

Esta oración de sanación interior permite tener una conexión íntima con Dios, con ella nos llevará por el buen camino, y nos dará luz cuando nos encontremos en el rincón más inhóspito de nuestra alma. Esta plegaria permite encomendar a Dios todo dolor, toda melancolía, toda tristeza, angustias, problemas y quejumbres que estén afectando tu vida y tus emociones y sentimientos. Para saber sobre temas de este tipo puedes leer oración de la noche.

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Cuando sientas que estás por seguir el mal camino, este es el momento de utilizar esta oración, si te sientes acorralado y perdiste el rumbo, con esta plegaria te mostrará el camino correcto y evitará que te desvíes.

Querido señor, en instantes de oscuridad sé la luz de mi existencia, enséñame el sendero que debo seguir. Querido Jesús, te suplico que en instantes de tristeza me llenes de tu alegría. Llega hasta donde me encuentro, si estoy extraviado, toca mi corazón que tanto anhela tu tacto, siente mis problemas, hoy necesito de ti más que en ningún otro momento. Ven a mí, Cristo, socórreme, ayúdame, necesito de ti, necesito de tu refugio.

Me hace falta tu fortaleza de espíritu, necesito me perdones. Entra en mi alma y haz que se purifique y sea bueno, llévate la depresión, la tristeza, y toda la sensación de culpa, vence, los desánimos y las tristezas.

Tengo mucha confianza en ti, en tu gran amor por nosotros, tengo la certeza de que gracias a ti tendré riqueza espiritual, más que nadie en este mundo, esa que no podemos encontrar solos más que buscándola a través de ti.

Tu gran afecto está haciendo crecer amor en mí, toca lo más profundo de mi corazón, eres lo que soy, curas mis heridas abiertas y cura todo el mal derramado, ven, quédate a mi lado, Jesús, amén.

Para un hijo enfermo

La oración siempre debe estar presente en la vida familiar, a Dios le podemos pedir paz, armonía y por sobre todas las cosas salud, sobre todo si tenemos un hijo que se encuentre enfermo, quién mejor que el señor para ayudarnos a que recobre la salud.

Amado padre, tu eres el dueño de la gloria eterna, suplico por ti para solicitar tu intervención por la salud de mi hijo, padre mío, sé que en tus manos todo se puede, ampara a mi hijo con tus manos santas y piadosas, para que sea purificado con tu sangre divina. Dios todopoderoso, mis alabanzas son en tu honor. Todos los aquí presentes, te pedimos con devoción por la salud de (Pronuncia el nombre de la persona con esperanza).

Descanso completamente en ti, para ti no hay  imposibles y todo lo logras. Querido progenitor, coloco mi fe en ti, y me sitúo a tu merced, con sólo sanar a mi hijo, estaré pleno de gozo. Apacigua todas sus dolencias y declara que será libre de toda enfermedad, calma todo malestar en el cuerpo de mi hijo, te ruego con todo mi amor, atiende nuestras súplicas. Tu poder no conoce límites ni fronteras.

Te ruego mi señor, que coloques tus manos y sanes a mi hijo, que se ponga bien de todas sus dolencias y que se ponga sano y salvo. Señor en ti creo, ya que eres grande y poderoso, y tú eres bueno, dale tu protección para que su vida este a salvo y ya no corra riesgos y sea fiel partidario de tu labor. Amén.

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Por las santas llagas de cristo

La oración de sanación por las santas llagas de Cristo, es una oración especial para los adictos, para pedir la curación de todas esas personas viciosas que no tienen control sobre sus impulsos. Igualmente funciona para las personas que han sido perjudicadas por hechizos o mal de ojo, también por magia negra. Para aprender más sobre temas espirituales puedes leer oración de la mañana para niños.

Amado hijo de Dios, por las benditas llagas de tus pies, cura todo el mal que tengan en los miembros inferiores los aquí presentes; remedia toda enfermedad de las piernas. Por la santa llaga de tu costado, cura cada órgano que padezca algún mal; cura el estómago, sana el hígado, sana el corazón, sana los senos y todo malestar que se pueda presentar, incluso, sana los ovarios, la matriz, riñones y el páncreas.

Querido hijo de Dios, por las santas llagas de tus miembros superiores, sana todos los males que puedan padecer estos miembros; los antebrazos, las muñecas y las manos así como todos los órganos superiores, sus dedos, hombros. Cura, mi Señor, su garganta, lengua, boca, y cuello. Jesús, por la sangre que recorría tu cuerpo, a causa de la corona de espinas, deja gotas de tu sangre por el cuerpo de mis hermanos.

¿Por qué hacer una oración de sanación?

Los seres humanos estamos en una permanente búsqueda de la felicidad, esto está relacionado con el gran deseo de ser libres de las enfermedades. Es así que, es una de las principales causas de preocupación que es común a la humanidad entera y encuentra su respuesta y una profunda reflexión en el ámbito espiritual. La personas que se reconfortan y encuentran alivio conversando con Dios.

Es por esto que la institución de la iglesia está clara en que la enfermedad es una de las razones principales por la que los hombres buscan a Cristo. Es en la búsqueda de alivio y consuelo que se dan cuenta que pueden convertirse al cristianismo y así Dios les dará su bendición y apoyo.

¿Cuándo y cómo hacer la oración?

La fortaleza de la oración de sanación, viene de lo efectiva que es en cualquier sitio o problema en el que se utilice, cuando esta se hace con fe; eso sí con la fe real de pensar que funcionará sin importar las circunstancias, y la plena convicción de lo que se espera recibir mediante una súplica que nace desde el corazón. Pero además de ello, es importante permanecer humildes, reconocer que somos pecadores y suplicar la misericordia de Dios.

También, tenemos que ser conformes y constantes, en cuanto a la contestación de nuestras plegarias y admitir el designio de Dios, que no es otro que todo ser humano sea feliz. Lo cierto es que, la institución de la iglesia, constituye un lugar sagrado y privilegiado para meditar en las oraciones y comunicarse con Dios, y en cierto sentido, es el más adecuado.

Por otro lado, se puede llevar a cabo una oración para pedir salud, en un ambiente tranquilo, como una habitación, una sala o incluso, en una hermandad donde estén reunidas varias personas en el nombre del señor, la oración para la sanación también tiene lugar. Sin embargo, muchas personas se preguntan ¿Cómo decir una oración de sanación a Dios? ¿Podemos hablar con él y esperar que nos escuche?

Para contestar a estas preguntas, se hace indispensable saber que la plegaria no puede ser un hecho que se deja al azar. Por sobre todas las cosas debe ser una conciencia interiorizada en nosotros, donde todo comienza con el silencio y el reconocimiento de que dentro de nosotros habita un Ser espiritual. En el corazón del hombre, hay un silencio innato, porque Dios permanece en lo más íntimo de cada persona.

Debemos considerar que el señor es quietud y esta quietud vive dentro del ser humano, esto quiere decir que para que nos podamos conectar con nuestra espiritualidad interior, debemos lograr ciertas condiciones, por eso debemos realizar una plegaria de sanación en un entorno tranquilo, que nos permite la concentración necesaria para poder conversar con Dios.

Tipos de sanación que podemos pedir

La oración de sanación realmente permite pedirle a Dios grande de forma ilimitada. Es más, cuando nos referimos a sanación, se puede estar hablando de casi cualquier cosa, contexto o estado que por sí misma sea dañina. Por lo tanto, una oración de sanación no solo se refiere al plano de la salud cuando hablamos de enfermedad, sino que también podemos pedir sanar el alma en sí, o el entorno de un ambiente.

En el caso particular de las enfermedades, los libros santos nos instruyen en que en el trayecto de su vida terrena, Jesús curó a muchos enfermos por medio de sus plegarias con fe verdadera, por medio de las cuales se manifestaban los milagros. Los más frecuentes fueron: la curación de los ciegos, los paralíticos, los leprosos, los sordos, entre muchos otros. Sin embargo, en varias ocasiones Jesús también sanó a los poseídos.

Esto era una sanación del alma, que consistía en expulsar a los entes demoníacos que afligen a estas personas, curando así de forma profunda el alma. La vida del hijo de Dios, nos enseña entonces, que el ser humano puede pedir cualquier clase de curación de parte de Dios grade por medio de las plegarias, bien sea por una enfermedad del cuerpo, del corazón y de todos los órganos internos.

No solamente podemos pedir por el cuerpo también se puede pedir por la salud del alma, de arrepentimientos o de cualquier cosa que haya ocurrido en el pasado, y que esté castigando la mente. Estas peticiones sirven incluso para pedir sanar las relaciones interpersonales o las desavenencias familiares, que normalmente encuentran remedio mediante el perdón y el amor. Para saber mucho más sobre estos temas puedes leer oración a san Nicolás de Bari.

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