Aportaciones de Santo Tomás de Aquino

A través de este artículo, te mostraremos quién era y cuáles fueron las Aportaciones de Santo Tomás de Aquino a las diferentes ramas científicas y sociales, como son la educación, la administración, la filosofía, economía y psicología, las cuales crearon tal impacto, que muchas de ellas siguen vigentes en la actualidad, haciendo parte de la filosofía moral de la iglesia católica.

Aportaciones de Santo Tomás de Aquino

Antes de hablar sobre las aportaciones de Santo Tomás de Aquino, se debe hacer una semblanza de la vida de este importante personaje, resaltando los hechos que influyeron determinantemente en su vida para que él se resolviera a realizar los aportes que hizo a las diferentes ramas sociales y científicas.

Es de origen alemán y proveniente de una familia que vivía en un castillo en las adyacencias de la región de Aquino. A los cinco años de edad comenzó su vida escolar teniendo entre sus principales enseñanzas la música y la religión, seguido de gramática y ética moral. Para conocer sobre otros temas religiosos puedes leer sobre ¿Cuántos libros tiene el Nuevo Testamento?

Continuó su educación superior en la Universidad de Nápoles, donde se acreditó en el área de las artes liberales, comenzando a adoptar una gran influencia aristotélica. En el año de 1244, ingresó a la Orden Mendicante de los Dominicos, muy en contra de los deseos de su familia, quienes querían que Tomás reemplazará a su tío en la monasterio de Montecasino.

Incluso, fue secuestrado durante un año por parte de sus hermanos y primos en el castillo Roccasecca, para que desistiera de la idea, logrando escaparse de su cautiverio, huyendo a París con la intención de alejarse de su entorno familiar. Mientras estuvo en cautiverio, se dedicó a estudiar a fondo la biblia.

Continúo sus estudios en la Universidad de París, teniendo profesores que le enseñaron el método aristotélico. Conjuntamente con uno de estos profesores de nombre Alberto Magno, viajó hasta la región de Colonia, donde siguió obteniendo conocimientos referidos a las obras de Aristóteles, postulados que posteriormente tuvieron que defender.

Se ordenó como sacerdote mientras realizaba sus estudios universitarios, resultando ser un estudiante destacado. La confrontación de dos grupos, los seculares y las Órdenes mendicante, puso en riesgo la continuidad de las clases, y aquellos días se iban entre acciones de protestas a causa de la detención de estudiantes tildados de malhechores.

Pero al parecer, las verdaderas razones estarían basadas, en un rechazo a las dinámicas impartidas por parte de los profesores mendicantes, enmarcadas en la disciplina de estudio y clases muy concurridas.

Fue entonces el escenario perfecto que dio pie para la redacción de un primer trabajo por parte de Santo Tomás de Aquino, titulado “Contra los que impugnan el culto divino”, para responder a otra publicación que se dio meses antes titulada “Libro del anticristo y sus ministros y Contra los peligros de los novísimos tiempos”, donde fueron expuestos varios tratados del doctor Guillermo de Saint Amour.

Esto fue considerado como las primeras aportaciones de Santo Tomás de Aquino, la cual recibió incluso el visto bueno por parte del papa Alejandro IV, quien por el contrario no tomó bien los enunciados de Saint Amour, tomando como medida prohibirle que continuará impartiendo cátedra y sacramentos, e inclusive terminó excomulgado.

De igual manera, el sumo pontífice le asignó a Tomás la tarea de realizar un análisis sobre el “Libro introductorio al Evangelio eterno”, demostrándole con ello que tenía plena confianza en su capacidad de revisión referente al dogma teológico.

Cuando cumplió los 31 años de edad, culminó un doctorado, realizando las primeras aportaciones de Santo Tomás de Aquino al área de la docencia, en la Universidad de París, donde estuvo ejerciendo como instructor de la cátedra de Teología. En aquellos tiempos, el Rey de Francia, Luis IX, lo nombró como su consejero.

El tratado de temas metafísicos fue el contenido de sus primeras monografías. Luego, viaja a Valenciennes,  donde realizó estudios de la Orden, junto a Pedro de Tarentaisecon y Alberto Magno, en los años de 1259. Cuando regresó a Italia, estuvo por varias ciudades entre las que se pueden mencionar a Viterbo, Orvieto, Nápoles y Roma, donde ejerció como docente por el lapso de una década.

En el trayecto de ese tiempo, redacta la guía narrativa titulada “Summa contra la gentiles”, un encargo dirigido a la orden en España. Por la misma fecha, comenzó a escritura de la Summa Theologiae. El papa Urbano IV, lo nombró su consejero personal, encargándole realizar un análisis de los cuatro Evangelios, y de allí elaborar un documento denominado “la Catena aurea”.

A pesar de estar teniendo tanto éxito aparentemente, al momento de fijar posición en referencia al contenido de tres líneas del pensamiento con las que no estaba de acuerdo, esto le trajo fuertes inconvenientes que lo obligaron a regresar a Francia.

Otras aportaciones de Santo Tomás de Aquino, fue la reescritura de una de las obras más resaltantes de Aristóteles que se exhibió durante una exposición, trabajo a los que se fueron sumando la reedición de las Cartas del apóstol Pablo y el Evangelio de Juan. Es en Francia donde finaliza el escrito de la segunda parte del texto “Summa Theologiae”.

Aportaciones de Santo Tomás de Aquino

Su amplio conocimiento lo hacía estar siempre en desacuerdo con varios filósofos de la época, haciendo uno de ellos de manera pública y comentada con sus estudiantes a quienes les decía que si el hombre contaba con un espíritu, entonces también debía tener fe, inteligencia y razonamiento.

Una explicación más extensa y detallada la hizo mediante la presentación de su trabajo titulado “De unitate intellectus contra averroístas”, una respuesta contundente en rechazo al postulado presentado por los averroístas del momento (filósofos).

Con la publicación de este trabajo pues, Santo Tomás de Aquino, resultó victorioso, y a sus adversarios no les quedó más que retractarse. Luego viajó  a la ciudad de Nápoles, donde fue muy bien recibido y aprovechó la ocasión para reunirse con amigos y familiares.

Mientras se encontraba finalizando la tercera entrega del texto “la Summa Theologiae”, tuvo una visión espiritual donde se le hacía que dicho texto no tendría ninguna trascendencia, razón por la cual, paralizó el trabajo. Después de un tiempo fue sorprendido por el ataque de una enfermedad que lo obligó a internarse en la abadía de Fossanova, falleciendo el 7 de marzo del año 1274.

Los restos mortales de Santo Tomás de Aquino fueron transportados a la ciudad de Tolosa de Languedoc, el 28 de enero del año 1369, siendo esta la fecha en la cual la iglesia católica lo conmemora. Sobre las causas de su muerte, para ese entonces y hasta nuestros días se sigue pensando que el santo fue envenenado debido a retaliaciones políticas. Luego de verificar  varios de sus milagros, fue canonizado en el año de 1323.

Aportaciones filosóficas

Las aportaciones de Santo Tomás de Aquino en el área de la filosofía fue enmarcada dentro de la teología, es decir, un tipo de filosofía por medio de la cual analizó la corriente del cristianismo, siendo tomada como una doctrina.

Probar la existencia de Dios, fue su mayor aporte, un hecho que llevó a cabo empleando una metodología denominada las “Cinco Vías”. Según lo descrito por este principio, la existencia de Dios se podía comprobar a partir de la experiencia vivida, basados en la relación existente entre causa y efecto.

Las obras de conocimientos tituladas la Suma contra Gentiles y la Suma Teológica, son dos ejemplos de las aportaciones de Santo Tomás de Aquino a la filosofía. Dentro de las mismas se deje en evidencia los puntos de coincidencias con la teoría de la lógica de la razón y el dogma del cristianismo.

De igual manera, ambas obras dejan ver la influencia marcada que tienen en referencia al uso de argumentos filosóficos de los pensadores griegos antiguos, como el caso de Sócrates, Platón y Aristóteles. De sus enunciados, Tomás de Aquino hace cita de sus razonamientos filosóficos para con ello, demostrar la plena existencia de Dios ante las personas no creyentes en él.

Fueron estas aportaciones de Santo Tomás de Aquino a la filosofía, y también en el campo de la teología, lo que lo hizo acreedor del reconocimiento del mundo entero, como uno de los filósofos más destacados de la pedagógica en los tiempos de la época medieval.

Aportaciones de Santo Tomás de Aquino

En su haber, cuenta con cientos de obras intelectuales en las cuales se pone de manifiesto el pensamiento filosófico que fundamenta los valores y principios de la Iglesia Católica, al igual que una marcada influencia de enunciados aristotélicos que usa a manera de base y fundamento, para sus textos.

Otro de los dogmas que se exalta en sus obras es la teología de San Agustín, siendo un claro ejemplo el texto titulado “la Suma de la Teología”, que pasó a ser referencia a consultar de manera obligatoria por todos quienes son participantes del estudio de la teología y la filosofía del cristianismo.

La obra referente a la existencia de Dios de Santo Tomás de Aquino fue tan completa y presentada de manera tan ordenada, que se colocó por encima de los escritos de los filósofos griegos Aristóteles y Platón, que hablan sobre la misma explicación. Es ahora la referencia que se cita dentro de los estudios de la filosofía clásica.

Su obra titulada “Las Cinco Vías”, comienza con una introducción donde son descritas varias generalidades que se dieron en el mundo de manera particular, explicadas ampliamente de manera que el hombre pueda entenderlas en su totalidad. El Santo llamó “Dios”, a la elevada capacidad de explicación.

Luego se describe cada una de las cinco vías, teniendo que la primera, está relacionada con la razón de porqué los objetos tienen movimiento. La explicación que se le otorga es que todo lo que se mueve es a consecuencia de otro movimiento, por lo que no puede ser movido al instante.

Aportaciones de Santo Tomás de Aquino

La Segunda Vía, contempla lo relacionado a una causa eficiente, cuya vía comienza por razones parecidas a las acciones que culminan en Causa Incausada, cotejada con Dios, Todopoderoso. La Tercera Vía, emana desde lo posible, estando vinculado con el hecho de que hay cosas que pueden ser o no, o tomarse como algo eventual, algo pasajero.

Es imposible que las cosas comprendidas dentro de un hecho eventual como el de no existir, tengan algún tipo de continuidad indefinida, pues llegará un momento en que tenga que desaparecer. Es allí donde aparece un Individuo que se identifique con Dios, conteniendo entre sus atributos la duración como parte de su realidad.

La Cuarta Vía, está relacionada con el hecho otorgarle categorías a los valores de las cosas. En esta parte se encuentra lo ilustra, la veracidad y la misericordia, elementos que están estrechamente relacionados con Dios, considerado como el Ser de mayor bondad. La Quinta Vía, tiene que ver con la sistematización de las cosas, donde dentro de las aportaciones de Santo Tomás de Aquino trata el tema de los cuerpos naturales.

Aportaciones a la psicología

Dentro de las aportaciones de Santo Tomás de Aquino en el área de la psicología, desarrolló trabajos donde planteaba teorías que hacían referencia al comportamiento y la conducta  humana, así como lo que tiene que ver con el libre albedrío. Estos son algunos de los planteamientos que hasta ahora continúan vigente.

En el campo de la psicología, dichos principios son considerados como de gran valor dentro de la psicología cristiana a través de la cual se establecía que se podía entender mejor a la naturaleza humana, cuando se llegaba a comprender las acciones generadas de acuerdo a la voluntad del alma. Existen otros aportes espirituales y enseñanzas en el texto Parábolas de Jesús

Otros elementos que contempla la psicología cristiana, son algunos principios filosóficos enmarcados dentro de la ciencia, que impactan de manera directa a la conducta humana, siendo estos importantes enunciados de las aportaciones de Santo Tomás de Aquino, brindándonos un conocimiento más claro de la condición adoptada por el hombre.

Este pensamiento dogmático cuenta con personas que están a favor y en contra, y que han fijado una posición ligada a su comprensión desde el adoctrinamiento de una cultura moderna y los principios establecidos dentro del cristianismo.

La posición asumida por parte de algunos psicólogos, teólogos y filósofos, basadas en un escaso conocimiento cognoscitivo sobre la fe, y que manifiestan ser creyentes de la corriente católica, coinciden con los psicólogos que manejan la misma teoría de Freud, con referencia a la existencia de Dios.

Teniendo conocimiento sobre el misterio del Verbo encarnado, es la manera en que el hombre resolverá el misterio del hombre, dice el Concilio Vaticano II, cuya antropología filosófica y religiosa está enmarcada en la venida de Jesucristo para salvar al hombre del pecado y la muerte eterna.

La psicología que estudia la naturaleza humana, debe fundamentarse en el conocimiento integral del hombre, algo que es obviado por parte de algunas corrientes que comprende a la psicología moderna y contemporánea, haciendo que comentan el error de desconocer la esencia del hombre a la hora de realizar sus análisis y conclusiones, limitando su labor positiva.

Aportaciones a la administración

Con relación a las aportaciones de Santo Tomás de Aquino en el área de la administración, puede decirse que las teorías que este planteaba, tenían gran similitud con las premisas de Platón, famoso filósofo griego, con respecto al término de propiedad comunal, una metodología era parte de las acciones que ya venían siendo desarrollada por parte de los apóstoles en la búsqueda el beneficio común.

La equidad y los valores éticos de justicia, debían ser elementos que se reflejarán en los precios al momento de realizar una transacción de tipo comercial y monetaria. La introducción del sentido de la caridad, también fue otras de las aportaciones de Santo Tomás de Aquino a la administración.

De acuerdo a sus teorías, el valor de los bienes debería estar estrechamente relacionado con el gasto de producción y el bienestar común, lo que se traduce en un concepto de precios justos. El sistema económico de aquella época era de tipo feudal, es decir, dirigida por nobles, hacendados y terratenientes, quienes no permitían que sus trabajadores contarán con buenas utilidades comerciales que los subiera de estatus social.

De igual manera, también tocaba el tema entre sus aportes del concepto de la compasión, ya que a su juicio, el costo de los bienes debía ser equilibrado, es decir, que la colocación de los precios, por una parte debía compensar los gastos de producción, pero también las necesidades de los usuarios. Dentro de la administración, introdujo conceptos económicos que se relacionaban con la teología y la moral.

Otras aportaciones de Santo Tomás de Aquino relacionados a los aspectos administrativos se derivaron de sus siguientes acciones: Dentro de su reconocida obra titulada Summa Teológica, trato varios temas de economía. Planteó poner el nombre de Dios primero, antes que cualquier tesoro o riqueza que se lograra.

Hizo un estudio sobre el aspecto legal que conlleva el hecho de cobrar intereses sobre préstamos, cuestionando el punto relacionado con una ganancia justa y el tipo de naturaleza que regía sobre la propiedad privada. Luego de un análisis, terminó por desestimar el préstamo con intereses.

Los intercambios comerciales y mercantiles contaron con un rango de legalidad y autorizó la participación en actividades comerciales de los cristianos. Indicó que el costo de los bienes debía definirse derivado de la utilidad y no de su naturaleza. Introdujo el concepto de precio de mercado al sugerir que los precios los fijará la sociedad de consumo.

Aportaciones a la educación

Dentro de las aportaciones de Santo Tomás Aquino a la educación, se cuenta con el registro de varios análisis basados en temas morales y teológicos. Gracias a su destacada trayectoria intelectual dentro de las áreas de la filosofía y teología, lo nominaron para ser docente, al mismo tiempo que produjo varias obras.

Las mismas constan de varios análisis y conclusiones, producto de sus indagaciones en el área de la filosofía y la religión, que repercutieron positivamente dentro de la educación y que hoy en día se mantienen con vigencia.

Su ideal de enseñanza era basado en la formación del ser humano donde este fuese consciente de cuál era su esencia, su naturaleza, y de que la misma estuviera en comunión con Dios. Dentro de las aportaciones de Santo Tomás de Aquino en lo educativo, se registran una marcada tendencia de introducción de aspectos filosóficos conjugados con la práctica de valores, entre los que se destaca la moral.

De igual manera, trato el tema de las artes productivas, sin dejar de lado la enseñanza de las virtudes cristianas. Para Santo Tomás, la educación, era el camino a seguir por el hombre en su búsqueda por obtener conocimiento pleno de su Ser y su estrecha relación con Dios, pues para el hombre la educación representaría un conocimiento formativo, y si ella no sería nadie.

Creía en el impulso de las potencialidades humanas que debían ser reforzadas a través de una formación moral donde se destacarán aspectos como la justicia, la templanza y la fortaleza. De igual forma, trató lo referente a la educación intelectual, considerando que la forma de aprendizaje que se adquiere a través de ir descubriendo las cosas.

Esto quiere decir, que emplea la metodología de la investigación y que las mismas finalizarán con un análisis o conclusión, era algo factible para la enseñanza. Transformó el concepto de ciencia de la educación a ser vista y considerada como una ciencia práctica que deja que los estudiantes saquen sus propios análisis y conclusiones.

Aportes a la economía

Las aportaciones de Santo Tomás de Aquino dentro de la rama de la economía, se encuentran enmarcadas dentro del punto de vista de la puesta en práctica de la ética cristiana y de la moral social. Estos dos aspectos se destacan en sus escritos, particularmente dentro de su obra más comentada la Suma Teológica.

Dentro de sus planteamientos, hace serios cuestionamientos y reflexiones acerca del cobro de interés sobre los préstamos, pero además incluye el tema referente a las excesivas ganancias que obtienen los prestamistas de manera no muy justa.

Deja ver mediante su trabajo como impera su preferencia por el tema del manejo de un nuevo concepto, la propiedad comunal, prevalencia incluso por encima del término de propiedad privada, en pro de un bien común para la sociedad.

Estas aportaciones de Santo Tomás de Aquino coincidían con las teorías manejadas por otros filósofos cristianos, como el caso de San Agustín y San Ambrosio, quienes consideraban que lo material no debía estar antes que lo espiritual, pues los valores cristianos debían prevalecer, y antes que las grandes riquezas y bienes materiales, debía tenerse como una prioridad, el amor a Dios.

En lo que se refiere a la Propiedad Privada, tanto Santo Tomás de Aquino como otros grandes pensadores de aquella época, cuestionaban el movimiento de los mercados y sus actividades, además de coincidir en el punto de que los bienes debían ser comunes.

De acuerdo a lo que establecía en sus escritos Santo Tomás de Aquino, los cristianos tenían el deber moral, de poner más atención a cómo usar sus bienes propios, en vez de preocuparse por las cosas materiales que no tiene, o de la que otros tienen, un fundamento expresado por la doctrina cristiana.

Durante el siglo XIII, todo lo referente a la economía y el mercado, estaba tomando mucho auge, razón por la cual Santo Tomás Aquino, autorizó a los cristianos a desarrollar actividades de mercadeo, dándole así un respaldo a la economía a través de la propiedad privada.


Tanto él como muchos otros importantes filósofos de la época, defendieron la tesis de que a los bienes propios se les puede dar un mejor uso que a los bienes comunes, uno de los principios manifestados por Aristóteles en su tiempo, lo que quería decir que las personas cuidaban más aquello que consideraban como propio en vez de lo de todos. Hoy en día, ese principio es la base principal de la economía de mercado.

Otra de las aportaciones de Santo Tomás de Aquino en la economía, fue en referencia con el concepto el precio justo, y también de cómo era la fórmula para establecerlo, la cual debía estar relacionada a la utilidad del bien que se vaya a adquirir.

Quienes lo adversaron, señalaban que el precio debía ser calculado de acuerdo a los costos de producción, por lo que entonces propuso que la ecuación de dicho cálculo se hiciera en referencia a un equilibrio entre ambos elementos, es decir, utilidad del bien y los costos de su producción. Este principio está vigente en la actualidad en el área de la economía.

Utilizó algunos de los enunciados del Antiguo Testamento para realizar un análisis sobre el tema de los intereses en los préstamos, argumentando también con algunas de las teorías filosóficas que planteaba el pensador Aristóteles, para poder cuestionar con base el hecho de que el dinero no se reproduce con dinero sino con producción.

Para la iglesia católica, las aportaciones de Santo Tomás de Aquino en lo económico, tuvieron gran influencia en sus actuaciones, pues hasta el inicio del siglo 19, les habían prohibido a sus feligreses, realizar actividades financieras donde se dieran préstamos con interés. Esto explica también el hecho de que mucho de los banqueros de aquellos tiempos fueran judíos. Si te gustó este artículo, te invitamos a revisar en nuestro blog valores cristianos

Deja un comentario