¿Sabes cómo eran los sacrificios Mayas?, conócelo todo aquí

Esta civilización Mesoamericana se caracterizaba por realizar distintos rituales. Entre ellos se encontraban los Sacrificios Mayas. En esta ocasión, Energía Espiritual te describirá todo lo referente a ello.

Sacrificios Mayas

Sacrificios Mayas

Los sacrificios constituían una actividad religiosa en esta civilización Mesoamericana. Los cuales se conformaban del asesinato de personas o animales. Y el derramar la sangre de diversos integrantes de la comunidad, en rituales que estaban bajo la supervisión de sacerdotes.

Es importante destacar, que los sacrificios han constituido una peculiaridad de gran parte de las sociedades posmodernas en determinadas etapas de su evolución.  Con la finalidad de otorgar o cumplir una obligación dirigida hacia los dioses.

En el transcurrir de la época precolombina, los sacrificios Mayas fueron una ofrenda ritual que se llevaba a cabo con la finalidad de alimentar a los dioses. Es por ello, que la sangre representaba para ellos una importante fuente de nutrición de los dioses Mayas. Por lo que, el sacrificio de un ser vivo era una ofrenda muy apreciada.

De esa manera, el sacrificio de una persona constituía la ofrenda definitiva de sangre a los dioses. Por lo que gran parte de los más destacados rituales de esta civilización Mesoamericana terminaban con un sacrificio humano. Frecuentemente, solo los prisioneros de guerra que tenían un elevado rango eran sacrificados, con los presos de niveles más bajos, siendo usados para actividades más forzadas.

Los sacrificios Mayas relacionados con el sacrificio humano, son notorios dese aproximadamente el periodo clásico, el cual abarcaba los año 250 a 900 d.C. hasta la etapa en la que culminó la conquista española en el siglo XVII.

En diversas representaciones del arte clásico maya se describe el sacrificio humano. En los textos jeroglíficos del periodo Clásico y se han comprobado en el contexto arqueológico a través del análisis de restos de esqueletos perteneciente a los periodos Clásicos y Posclásico, este último abarcaba desde los años 900 hasta 1524.

El sacrificio humano, también se describe en mis documentos Mayas y coloniales españoles tempranos, integrando:

  • Códice de Madrid.
  • Popol Vuh.
  • El Titulo de Ttonicapán.
  • Documento quinché Rabinal Achí.
  • Los Anales de los Cakchiqueles.
  • Cantares de Dzitbalché yucatecas.
  • Relación de las cosas del Yucatán.

Cabe destacar, que esta civilización Mesoamericana utilizaba diversos métodos, donde los más aplicados eran la decapitación y extraer el corazón. Entre otros tipos de sacrificios Mayas, estaban el disparar ritualmente a la víctima con flechas, arrojar a la víctima a un cenote, enterrar vivo para acompañar un entierro noble. Así como realizar el sacrificio de jugadores en un ritual de renacimiento asociado con el juego de pelota mesoamericano y el abrir o sacar las tripas.

Origen

Es importante tener en cuenta, que tanto la sangre como el sacrificio humano estuvieron omnipresentes en todas las culturas de la Mesoamérica precolombina. En los resultados que se han obtenido relacionado a estos temas, coincide que las dos actividades se originaron entre los olmecas, hace aproximadamente 3000 años, transmitiéndose a culturas que ocurrieron luego, donde se integran los Mayas. Sin embargo, tampoco hay conocimiento de por qué se desarrollaron entre los olmecas.

Sacrificios Mayas

La sangre y por ende el corazón que continua latiendo, representan el componente principal tanto en la etnografía como en la iconografía de los sacrificios Mayas. Es por ello, que su uso por medio del ritual determinó para esta civilización, una conexión con lo sagrado, lo cual representaba para ellos la existencia misma del orden natural.

Hay descripciones que indican, que al igual que la totalidad de las sociedades teocráticas más conocidas, posiblemente las elites políticas y religiosas mayas, desempeñaron acciones que reforzaban paralelamente para favorecer la posición de cada quien y respaldar la estabilidad social importante para ambas elites.

A través de los rituales donde se llevaban a cabo los sacrificios Mayas, los cuales funcionaban como el elemento principal de la integración de la comunidad. Sin embargo, nada de esto ha sido comprobado en los registros históricos.

Métodos

Los miembros antiguos de esta civilización Mesoamericana, usaban diversos métodos en el sacrificio humano.

Decapitación

Los rituales más destacados, entre los que resaltaba la dedicación de templos y palacios, así como la coronación de un nuevo gobernante, solicitaban una ofrenda humana. El sacrificio de un rey enemigo se consideraba la ofrenda más importante. Lo cual incluía la decapitación del gobernante preso en una representación ritual de la decapitación del dios Maya del maíz por los dioses de la muerte.

Durante el año 738, el líder más grande de la antigua ciudad Maya de Quiriguá, K`ak`Tiliw Chan Yopaat, arrestó a su gobernante superior Uaxaclajuun Ub`aah K`awiil de la ciudad de Copan, para posteriormente decapitarlo en un ritual.

Dichos sacrificios Mayas reales, usualmente se registraban en la escritura maya con el glifo (el cual era un signo grabado), evento hacha.  De igual manera, decapitar a un rey enemigo también podía agregarse a una parte del ritual del renacimiento relacionado al juego de la pelota. Lo cual representaba la victoria de los héroes gemelos Ixbalanqué y Hunahpú, hijos del dios Hun-Hunahpú y de Ixquic, sobre los dioses del inframundo, los Señores de Xibalbá.

Esto se debe a que el mito de los héroes gemelos, descrito en el Popol Vuh, hace referencia a que ellos, al igual que su padre y su tío, fueron decapitados por sus enemigos en el juego de la pelota. Lo cual se relata en esta obra literaria luego de narrar lo referente a la creación de la humanidad.

Los héroes gemelos Hunahpú e Ixbalanqué, se enfrentaron a los señores de Xibalbá. La historia narra en que ambos se encontraban practicando el juego de la pelota  en una cancha ubicada encima del reino de los muertos, donde se encontraban los Señores de Xibalbá, por lo que dicho sitio recibía el nombre Xibalbá.

Por lo tanto, realizar el juego de la pelota en ese lugar generó que los Señores de Xibalbá se molestaran, ocasionando de esa manera  un desafío para los gemelos, la cual se basa  en llevar a cabo una partida del juego en su área. Posteriormente los gemelos perdieron, por lo que fueron sacrificados y enterrados. Cortándole la cabeza a uno de ellos y luego colgándola en un árbol seco.

Sacrificios Mayas

Con el transcurrir del tiempo, en el lugar donde se ubicaba ese árbol, caminaba una doncella de nombre Ixquic, quien fue escupida por el mismo árbol. Lo cual ocasionó que quedara embarazada y posteriormente diera a luz a los gemelos Hunahpú e Ixbalanqué

Los cuales se caracterizaban por poseer varias experiencias en las que demostraron sus capacidades. Ambos querían llevar a cabo la venganza de su padre y de su tío, lo cual los llevó a crear un plan para desafiar a los Señores de Xibalbá. 

El cual se basaba en que iban a practicar el juego de la pelota, en la misma área en la que se realizó el juego de su padre y su tío. Al realizarlo, los integrantes del Xibalbá se enfadaron de nuevo. Por lo que se ocasionó nuevamente un combate, el cual consistía en  que los hermanos tenían que saltar un amplio hoyo que estaba en llamas.

Los héroes gemelos al intentar  de nuevo, tropezaron y se pulverizaron sus huesos hasta convertirse en cenizas, las cuales se lanzaron al río y quedaron almacenadas en uno de sus bordes. Área en la cual se desarrollaron nuevamente los gemelos, quienes con el transcurrir del tiempo, regresaron disfrazados de Xibalbá.

Logrando de esa manera dominar a los habitantes, con la finalidad de que los mantendrían vivos si abandonaban todo su poder para hacer el mal. Desde ese momento, los gemelos Hunahpú e Ixbalanqué, se convirtieron en deidades y para esta civilización simbolizan la Luna y el Sol. Conoce más acerca del juego de pelota Maya.

El sacrificio de decapitar, se encuentra representado en el arte Maya del periodo Clásico, donde se evidencia que se realizaba posterior a que la víctima fuera torturada, golpeada, se le arrancara el cuero de la cabeza con el cabello adherido, quemada, o se le quitaran las tripas.

También se encuentra descrito en diversos relieves que se encuentran alrededor de los dos campos del juego de pelota ubicado en Chichén Itzá, el Gran Juego de Pelota y el Juego de Pelota de las Monjas.

Extracción del corazón

En el transcurrir del periodo posclásico, entre los años 900 a 1524, los sacrificios Mayas, que se basaban en extraer el corazón de determinadas personas, era el procedimiento más habitual, el cual recibió la influencia de la cultura tolteca y también del pueblo azteca, pertenecientes al Valle de México. Lo cual se realizaba usualmente en el patio de un templo o en lo más alto de la pirámide templo.

El procedimiento consistía en que desnudaban a la víctima, la ceñían con un tocado picudo y la pintaban de azul. Dicho color representaba el sacrificio. En dicho proceso estaban de ayudantes cuatro sacerdotes que se encontraban pintados de azul lo cual representa a los cuatro Chaacs, quienes eran los patrones de las direcciones cardinales. Estos tomaban a la víctima por cada extremidad mientras se encontraba tumbado encima de una piedra prominente que empujaba su pecho hacia arriba.

En el libro Relación de las cosas de Yucatán, escrito por el obispo español Diego de Landa, se describía en lo relacionado a los sacrificios de ese tipo, que un sacerdote que se denominaba Nacom, usaba un cuchillo sacrificial elaborado de sílex, también conocido como pedernal, con la finalidad de costar bajo las costillas y extraer el corazón mientras continuaba latiendo.

El Nacom trasladaba el órgano al sacerdote oficiante, denominado Chilan, el cual bañaba con la sangre la imagen del dios del templo. Dependiendo el ritual los cuatro Chaacs dejaban caer el cadáver por las escaleras del templo hasta el patio abajo, lugar en el que los sacerdotes auxiliares le quitaban la piel, menos las manos y los pies.

Posteriormente El Chilan, se quitaba su vestimenta ritual y se colocaba la piel de la víctima que había sido sacrificada, para empezar un baile ritual que representaba el renacimiento a la vida. En el caso de que fuese un guerrero destacadamente valiente, el que sacrificaron, su cadáver era descuartizado y las partes eran comidas por los guerreros y otras personas asistentes.

Mientras que las manos y los pies se ofrecían al Chilan, que si pertenecían a un prisionero de guerra, almacenaba los huesos como un premio. Según estudios arqueológicos, los sacrificios Mayas, donde se extraía el corazón, datan de finales del periodo Clásico.

Sacrificios con flechas

Diversos rituales estaban conformados por el sacrificio de disparar flechas. El procedimiento era muy parecido al de extraer el corazón, ya que la víctima también era desnudada, se pintaba de azul y era obligada a usar un gorro picudo. Posteriormente se ataba en un poste mientras se llevaba a cabo un baile ritual, donde se le extraía la sangre de los genitales, utilizando espinas con la que untaban la imagen de la deidad.

Seguidamente encima del corazón de la víctima, se le pintaba un símbolo blanco, el cual era una marca que les servía de objetivo a los arqueros. Las personas que se encontraban bailando pasaban por delante de la víctima, mientras se disparaban flechas por turno, lo cual culminaba cuando el pecho completo estaba lleno de proyectiles.

Sacrificios Mayas

Este es uno de los sacrificios Mayas, que data del periodo clásico y se encuentra descrito en grafitis localizados en las paredes del Templo II de Tikal. En la obra literaria los Cantares de Dzitbalché, la cual es una colección de poemas mayas yucatecos, originada en el siglo XVIII, describe en dos poemas el sacrificio con flecha.  Donde se considera que constituyen copias de poemas que pertenecen al siglo XV, cuando transcurría el periodo Posclásico.

Uno de estos  poemas, se titula Pequeña Flecha, el cual es una canción que incita a la víctima a que sea valiente y se mantenga tranquila. Mientras que el otro poema recibe el nombre del Baile del Arquero, el cual formaba parte de un ritual en homenaje al sol naciente. Este se constituye de instrucciones para el arquero, donde se le indica la manera en que debe preparas sus flechas, así como debía bailar tres veces alrededor de la víctima.

Asimismo, se le indica al arquero a no hacer el disparo hasta la segunda vuelta, también debía asegurarse de que la víctima falleciera de manera muy lenta. En la tercera vuelta, mientras permanece bailando, el arquero debía disparar en dos ocasiones.

Rituales

La información referente a los rituales Mayas se describe principalmente en las crónicas y los códices que existen, resultado de las investigaciones de los etnógrafos misioneros que se encontraban posterior a la conquista española de Yucatán y las descripciones arqueológicas que ocurrieron después.

Esto se debe a que se encontraron pocos documentos relacionados a registros históricos de esta civilización, dándole mayos confiabilidad especialmente a los que ocurrieron en el periodo posclásico. Una de las investigaciones más relevantes con respecto a este tema es la realizada por Diego de Landa.

Sin embargo, los registros arqueológicos se han difundido mientras se iban llevando a cabo las excavaciones, lo que permitió que se confirmaran la mayoría de lo que fue descrito en su momento por los primeros cronistas. Un desarrollo relevante fue el relacionado con el desciframiento del silabario Maya. realizado a mediados del año 1950, lo cual hizo posible que se comprendieran los glifos tallados en diversos templos.

Asimismo las excavaciones y los estudios forenses de restos humanos  también permitieron tener conocimiento acerca de la edad, el sexo y la causa del fallecimiento de las victimas de los sacrificios Mayas. Conoce más del Dios del fuego Maya.

Esta civilización Mesoamericana participó en muchos festivales y rituales realizados en fechas fijas del año. Donde gran parte de ellos abarcaban sacrificios de animales en el que estaban presentes también la extracción de sangre. Según diversos estudios, se considera que todas estas prácticas deben su origen a los olmecas, los cuales fueron la primera civilización de la región.

Los sacrificios Mayas, frecuentemente se llevaban a cabo en público y eran realizados por líderes religiosos o políticos, los cuales perforaban un área blanda del cuerpo, especialmente la lengua, oreja o el prepucio. Con la finalidad de almacenar la sangre y posteriormente untarla de manera directa encima del ídolo. También era recolectada en un papel que posteriormente se quemaba.

Cabe destacar, que en el lugar donde actualmente se encuentra ubicada Nicaragua, la sangre se untaba encima del maíz, se compartía a las personas y se horneaba en pan sagrado. Incluso la sangre también era recolectada de las mujeres que tenían una alta categoría y del prepucio de los jóvenes.

Sacrificios Mayas

El lugar de la colección tenía una considerable importancia para llevar a cabo el ritual. Según algunos estudios, se consideraba totalmente seguro que la sangre del pene y la vagina era la más sagrada. Y contaba con un poder fertilizante excepcional.  De igual manera, se consideraba que esos rituales eran fundamentales para regenerar el mundo natural, especialmente las plantas cultivadas.

Según algunas descripciones, los hombres y las mujeres se encontraban en el templo y se ubicaban en línea. Luego cada uno de ellos realizó un orificio perforado en el miembro de cada lado, para luego pasarlo a través de la mayor cantidad de cable posible. De esta manera, todos unido y encadenados untaron la estatua, considerada por los españoles como la adoración al sol de Ball de la Biblia.

El auto sacrificio también era un evento cotidiano. Especialmente con las personas que pasaban cerca de la víctima  untándolo con sangre extraída en el acto, el cual tenía un significado de piedad. Sin embargo, los pertenecientes al clero español, se opusieron a los sacrificios Mayas relacionados con la sangre, como una manera más notoria del repudio nativo.

Animales

En Mesoamérica no había animales domesticados, tales como las ovejas vacas y cerdos. Por lo tanto la proteína animal y los derivados se adquirían a través de la caza. El venado de cola blanca el animal que más se utilizaba para los sacrificios Mayas y las comidas de las celebraciones.

No obstante, el resultado de los estudios arqueológicos no describe una distinción clara acerca de los usos seculares y sagrados de los animales.  Luego de los ciervos, los animales que más se utilizaban para los sacrificios Mayas, eran los perros y diversas aves. Donde las cabezas de ellos eran otorgadas a los ídolos.

También una extensa variedad de criaturas más exóticas como los jaguares y los caimanes, formaban parte de los sacrificios Mayas. Por lo tanto, el sacrificio de los animales, era un ritual muy usual previo al inicio de cualquier actividad o institución destacado.

Asimismo, De Landa, quien fue el segundo obispo de Yucatán, realizó una descripción relacionada a los festivales y rituales del calendario. Sin embargo en ninguno de esos eventos frecuentes se hacía referencia a los sacrificios Mayas. Lo que posiblemente significa que sus informantes pertenecientes a esta civilización no poseen conocimiento de estos. Pues quizás el clérigo de manera difícil habría eliminado dicha información.

Usualmente se describe que la visión tradicional es que los miembros de esta civilización Mesoamericana eran menos potentes al momento de realizar sacrificios humanos que otras civilizaciones.

De hecho, Bancroft describe lo relacionado a una actividad que en México iba a ser la señal del fallecimiento para un sacrificio de víctimas humanas. Se llevaría a cabo en Yucatán a través del fallecimiento de un perro manchado. Sin embargo, el resultado de una amplia variedad de registros arqueológicos  afirma que el sacrificio de personas se encontraba muy lejano a ser desconocido por esta sociedad Mesoamericana.

También se hace referencia a que la ciudad Maya de Chichén Itzá, era el lugar principal del poder regional de esta civilización. En el periodo Clásico Tardío, para los sacrificios humanos. Conoce todo lo relacionado a las ciudades Mayas.

Además de eso, hay dos desagües naturales o cenotes, en el lugar de la localidad, que habrían otorgado un suministro extenso de agua potable. Encontrándose el más amplio en el Cenote Sagrado o Pozo del Sacrificio. Lugar donde se lanzaron a muchas víctimas como una ofrenda al dios de la lluvia Chaac.

Juego de la Pelota

La presencia de los sacrificios Mayas, se evidenció en esta actividad deportivas, según los resultados de diversas investigaciones arqueológicas, posterior al periodo clásico. Especialmente en las culturas que se encontraban en la zona de Veracruz.

Esto se debe, a que en ese lugar se observan las representaciones en los tablones de este juego, más importantes de los sacrificios Mayas. Especialmente las realizadas en el Tajín, Chichén Itzá y en Aparicio ubicado en Veracruz.

En el Popol Vuh, uno de los libros más importantes de la antigüedad americana, también se encuentran descripciones relacionadas con este tema.  A este texto Maya, también se le denomina según algunos investigadores, como la más extraña reliquia del pensamiento aborigen del Nuevo Mundo.

El arqueólogo Miguel Rivera Dorado, realizó una serie de investigaciones. En donde describió que una de las representaciones de los sacrificios Mayas en el Popol Vuh, se evidencia en el capítulo XXI. Donde se reseñan las costumbres de abrir el pecho y el costado de las personas para extraer el corazón, lo cual constituía un sacrificio humano.

Esto se debe, a que en las prácticas realizadas por los Mayas, el proceso se estaba basado en abrir el pecho golpeando bruscamente. Con un cuchillo de pedernal, en el área izquierda, específicamente entre las costillas. Luego metían la mano para extraer el corazón. Y lo exhibían cuando todavía se encontraba latiendo para culminar almacenándolo en una bandeja de piedra y luego quemarlo.

Otra forma en que se llevaban a cabo los sacrificios Mayas, aparte de la cardiotomía, era realizando decapitación. Lo cual dependía del ritual que se estuviese haciendo. Como lo relacionado con las guerras, el temor exigido a los rivales y la dominación, en algunos casos, de los pobladores.

En esta cultura Mesoamericana, también se realizaban ofrendas de sangre. Este tipo de ritual se describe en el capítulo XXII del Popol Vuh. Al momento de relatar la satisfacción que sentían los sacrificadores con espinas y con pedernal. El cual consistía en que se cortaban o perforaban piernas, brazo, orejas, lenguas y las zonas íntimas. Llevándolo a cabo con espinas de mantarrayas y con lancetas de pedernal o de obsidiana.

Luego se almacenaba la sangre en recipientes que tenían fragmentos de corteza de árbol. Cuando ya estaba bien empapada y seca se quemaba, con la finalidad de que el humo orientara la ofrenda a las deidades. De esta forma, los hombres entregaban su sangre, que representaba la sustancia de la vida, al cosmos. Con el objetivo de realizar una especie de mezcla entre las personas y las fuerzas sobrenaturales del cosmos.

Sacrificios Mayas

De allí que los sacrificios Mayas, se describieran en varias obras de arte de esta civilización. En las cuales se observaba a los prisioneros al ser sacrificados luego de que perdían un juego.  Sin embargo, en ciudades como Tajín y Chichén Itzá, estos sacrificios se les realizaban a los jugadores y al líder del equipo que ganaba.

Igualmente en el juego de la pelota se realizaban decapitaciones. Lo cual se encontró representado en una amplia cantidad de representaciones artísticas, donde se evidenciaban cabezas cortadas. Lo cual también se describe en el Popol Vuh.

En la interpretación azteca del juego de la pelota, las cabezas de los jugadores del grupo que había perdido la partida, se situaban en un altar. El cual recibía el nombre de Tzompantli, ubicado al lado de la cancha. Ofreciéndole la sangre se esos jugadores como alimento de los dioses. Incluso hay investigadores que consideraban que las cabezas también se utilizaban como pelotas.

Otros métodos

Entre otros procedimientos de los sacrificios Mayas, se encuentra uno de los representados en un grafiti del clásico Tardío. En una estructura sepultada debajo del grupo G en Tikal. Donde se muestra a una víctima que tenía las manos atadas detrás de la cabeza, mientras se le sacaban las tripas. También en el periodo Clásico se hacían ofrendas que consistían en enterrar viva a una persona.

Otros consistían en lanzar a las personas como ofrendas en épocas de sequía, hambruna o enfermedad. En el Cenote Sagrado ubicado en Chichen Itzá. El cual era un hoyo natural que media aproximadamente 50 metros de ancho. Y una caída de 20 metros hasta la superficie del agua, que tenía 20 metros más de profundidad. Si te interesó la información de este artículo, quizás también quieras saber más acerca del jaguar Maya.

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